Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La AN juzga hoy a tres presuntos miembros de Resistencia Galega por atentar contra una instalación de antenas

La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional juzgará hoy a tres presuntos miembros de Resistencia Galega acusados de colocar dos artefactos explosivos en una instalación de antenas de radio, telefonía y televisión situadas en el Monte Sampaio de Vigo (Pontevedra) en el año 2012.
Xurxo Rodríguez, Hector José Naya y Diego Santín se enfrentan a una petición fiscal de 17 años de prisión y 10 de libertad vigilada por la comisión un delito de participación en organización terrorista y otro de colocación de artefactos explosivos.
Según explica el Ministerio Público en su escrito de conclusiones provisionales, "los tres acusados convinieron la destrucción de las antenas", titularidad de la empresa Red de Banda Ancha de Andalucía, y fabricaron, para ello, dos artefactos que contenían pólvora y estaban adosados a recipientes con gasolina.
El acusado Hector José Naya se desplazó el 3 de agosto de 2012 a las instalaciones en el vehículo de otro de los procesados, Diego Santín, y colocó las bombas bajo una torre de telefonía móvil y bajo una antena de radio, dice el fiscal.
DOS ARTEFACTOS
Los artefactos no explotaron por lo que los acusados fabricaron otros dos dispositivos y los colocaron un día después junto a los que ya se encontraban allí. Estos últimos sí funcionaron y deflagraron provocando desperfectos por importe de 11.197 euros.
El fiscal Marcelo Azcárraga indica en su escrito que Santín "adquirió material pirotécnico, gasolina y mecha de chisquero". Agrega que los acusados enviaron tras la acción, desde un ciber-café de Pontevedra, un comunicado por mail a varios medios de comunicación.
La Policía recogió intactos los dos artefactos que no explotaron y "cuya detonación habría ocasionado lesiones graves, e incluso la muerte, a cualquier persona que se encontrara en las inmediaciones".