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Absuelto un hombre acusado de violar y pegar a su esposa después de que ella se negase a declarar contra él en juicio

La Audiencia Provincial de Almería ha absuelto a un hombre de 55 años que enfrentaba diez años y un mes de prisión acusado de golpear, vejar y agredir sexualmente a su esposa después de que ella se negase a declarar contra él durante la vista oral.
El tribunal indica que, pese a existir "informes médico" que "sugieren" la existencia de lesiones, el hecho de que ella se negase a contestar a las preguntas del fiscal "impide conectar los resultados lesivos con una concreta acción imputable al acusado".
Ahonda, en este sentido, que pese a que el procesado, identificado como I.S., reconoció durante la fase sumarial que había empujado a su esposa, "la ausencia total de datos relativos a la naturaleza y circunstancias de digo acto impide tomarlo en consideración como hecho probado del que pudiera derivarse un pronunciamiento condenatorio".
Con respecto a las dos agresiones sexuales imputadas al acusado y por las que el Ministerio Público interesaba nueve años y tres meses de cárcel, la sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press, apunta que la prueba práctica se limita a interrogar a I.S. y a la testifical de la presunta víctima, por lo que la negativo tanto de ella como de él a declarar en juicio "no permite tener los hechos por acreditados".
"El acusado se acogió a su derecho a no declarar y la denunciante también rehusó a contestar a las preguntas que fueron formuladas cuando se le informó del artículo 416 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y, en consecuencia, este tribunal no halla prueba de cargo que permita tener por desvirtuada la presunción de inocencia. No la hay desde luego en lo concerniente a las vejaciones y a las agresiones sexuales", apuntilla.
En el acto de juicio el Ministerio Público mantuvo la calificación provisional de los hechos y solicitó para I.S., además de la pena de nueve años y tres meses por dos presuntos delitos de agresión sexual, la pena de diez meses de cárcel por un supuesto delito de lesiones en el ámbito de la violencia contra la mujer y 18 días de localización permanente por la falta de vejaciones.
La presunta víctima denunció en julio de 2011 que su marido, cuando ambos se encontraban en el domicilio familiar, había comenzado a insultarla y después había agredido, dándole "golpes con los puños, empujones y tirones de pelo". A consecuencia del ataque, la mujer sufrió hematomas en el cuello y las extremidades, de los que tardó en curar diez días y que precisaron asistencia médica.
La Fiscalía sostenía, asimismo, que días antes, el acusado, de nacionalidad rumana, habría obligado a su compañera a mantener relaciones sexuales no consentidas y la habría atemorizado, "lo que hizo que ella accediese a sus deseos por miedo a que la agrediese dado su carácter violento".