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Absuelto un soldado acusado de herir a una compañera que fue arrollada por el camión que él acababa de aparcar

El Tribunal Militar Territorial Cuarto ha absuelto a un soldado que había sido acusado de ser el causante de una serie de lesiones que sufrió una compañera tras ser arrollada por el camión que el militar había estacionado sólo momentos antes durante unas maniobras.
Según la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, el soldado aparcó el vehículo en una zona que tenía una ligera pendiente y, al bajarse, vio cómo se desplazaba pendiente abajo, tras lo cual intentó subirse a la cabina "con el ánimo de frenarlo y controlarlo", si bien no lo consiguió porque se rompió la manilla de la puerta. También considera probado que gritó "cuidado" para advertir del peligro.
Sin embargo, la soldado, que se encontraba a una distancia de sólo entre 15 y 20 metros, no pudo evitar el golpe porque, al parecer, en ese momento se encontraba "agachada conectando un cable a la bobina del radioteléfono".
El accidente provocó a esta militar lesiones consistentes en múltiples fracturas costales, con leve esfisema pulmonar, además de fractura del estiloides cubital derecho y lesión de Hill-Sachs del hombro izquierdo. Las acusaciones pedían cuatro meses de cárcel para el soldado.
NO SE PUEDE EXCLUIR EL FALLO MECÁNICO
Tanto el fiscal como la acusación particular sostenían que el acusado habría presuntamente omitido de modo negligente accionar el freno de mano del camión al estacionarlo, ocasionando que se deslizara por el tramo en pendiente.
Pero la sentencia explica que, aunque las acusaciones mantienen que la única explicación para que el vehículo se deslizara sin control por la pendiente es que el soldado no activara el freno de mano, esto es sólo una hipótesis porque no se puede excluir la posibilidad de un fallo mecánico.
La defensa del soldado, ejercida por el gabinete jurídico Suárez-Valdés, sostiene además que el camión fue fabricado en el año 1998, que no se encontraba en buen estado en el momento de los hechos y que su mantenimiento era "deficiente", pues no había pasado la ITV a la primera en dos ocasiones.
En todo caso, como no se ha podido determinar si el camión sufrió un fallo mecánico o fue efectivamente un despiste del soldado, el tribunal recurre a la doctrina que establece la imposición del fallo absolutorio en caso de dudas.