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Aguirre dice que el PP es más fuerte tras la campaña de desprestigio de sus adversarios

La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha dicho que su partido está "más fuerte que nunca" para ganar las elecciones europeas, una vez ha acabado "el follón" de la "insidiosa campaña de desprestigio" y "virulencia extraordinaria sin precedentes" a la que les han sometido sus adversarios políticos.
Aguirre ha hecho hoy estas declaraciones ante la Junta Directiva del PP de Madrid, donde ha admitido que los últimos dos meses "lo hemos pasado mal" debido al "acoso sin pruebas y sin precedentes" al que les han sometido sus adversarios políticos, orquestado "por todos sus medios de comunicación afines, por sus jueces de cámara y por supuesto, por sus políticos".
Una ofensiva que, según ha dicho, se ha vuelto en contra de esos "enemigos políticos" que han tenido su "primera derrota" en las elecciones gallegas y vascas del pasado 1 de marzo.
La "segunda derrota" para los adversarios del PP, según Aguirre, ha sido el "éxito" de la comisión sobre el presunto caso de espionaje madrileño, donde ha asegurado que una "ingente investigación" ha demostrado que esa trama nunca existió.
En su discurso, la presidenta ha arremetido contra "el juez socialista" (en referencia a Baltasar Garzón) y contra "un ministro furtivo" (refiriéndose al ex titular de Justicia, Fernández Bermejo) que, "junto al Jefe Superior de Policía Judicial de Madrid y una Fiscal lanzaron una operación para acusar de corrupción a todo el PP, desde la dirección a los concejales de pueblo".
Del juez -al que no ha citado en ningún momento por su nombre- ha criticado las "irregularidades con que está instruyendo" el caso "Gürtel" y las "interesadas filtraciones que dosifica de forma nada inocente par sembrar dudas, alarmar a los ciudadanos y hacer el mayor daño político posible" al PP.
A pesar de ello, ha asegurado que "supimos reaccionar a tiempo" y se aceptaron las dimisiones y suspensiones de militancia de los imputados en el caso, pero ha advertido de que "ningún partido está a salvo de que alguno de sus militantes se corrompa".
De ser así, ha dicho que sería "la primera en pedir que caiga sobre él (corrupto) todo el peso de la ley, el reproche y el rechazo de los compañeros, porque no hay derecho a que alguien se aproveche del trabajo serio, abnegado y honrado" de los demás "para su beneficio personal".
Ahora, y una vez ha terminado "el ruido y el follón" de esta "campaña de desprestigio", es cuando Aguirre ve al PP "más fuerte y con muchas más razones" para ganar las elecciones europeas del 7 de junio, aprovechando que "muchos españoles están cansados de la manera de gobernar de Rodríguez Zapatero y añoran los años en que nosotros gobernábamos".
Se ha mostrado segura de que su partido, incluido el "núcleo duro", trabajará con entusiasmo de cara a las elecciones europeas y, sobre el PP de Madrid, ha anunciado que el primer acto será el próximo domingo, 29 de marzo, a las 11,00 horas, en Móstoles.
En ese acto están previstas las intervenciones de Aguirre; del europarlamentario del PP Alejo Vidal Cuadras; del diputado Miguel Arias; del secretario general del PP Europeo, Antonio López-Istúriz y del alcalde de Móstoles, Esteban Parro, pero no la del candidato del partido, Jaime Mayor Oreja, pues la dirección de la campaña prefiere que celebre su primer acto en Madrid el próximo 15 de abril junto al presidente, Mariano Rajoy.
Aguirre ha pedido a sus compañeros que ofrezcan alternativas "al sectarismo, los errores económicos y alianzas nacionalistas" de Rodríguez Zapatero, a su "propaganda" incapaz de frenar la "sangría diaria de parados" y a su "demagogia, populismo y desconocimiento" de lo que es gobernar España.
Les ha recordado que la "operación virulenta desencadenada" por los "enemigos" del PP contra todos sus dirigentes y contra ella misma no ha conseguido sus objetivos de que el partido tuviera malos resultados el 1 de marzo; de sumir al Gobierno de Madrid en una "crisis de descrédito y desconfianza", de "marginar" al centro-derecha y de "distraer" la atención sobre la crisis.