Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Archivada la causa contra el informático del PP que negó la versión de la gerente sobre los ordenadores de Bárcenas

Alberto Durán, asesor jurídico de la formación, declara como investigado sin comentar si también será su representante legal
La juez de instrucción 32, Rosa María Freire, ha archivado este viernes la causa abierta por encubrimiento contra el antiguo jefe de los servicios informático del PP Javier Barrero en relación con el borrado de los ordenadores del extesorero Luis Bárcenas, tal y como pidió hace una semana la acusación.
El asesor jurídico del PP Alberto Durán declara desde pasadas las once horas de este viernes por este caso. Antes de entrar, no ha precisado a preguntas de la prensa si también lo hará en calidad de representante del PP, ya que la juez tomará declaración como persona jurídica al partido, la primera vez que ocurre esto tras la reforma del Código Penal impulsada por el exministro Alberto Ruiz-Gallardón.
En un auto, la titular del juzgado de plaza de Castilla ha sobreseído provisionalmente las actuaciones abiertas contra Barrero al entender que, cuando ocurrieron los hechos, entre abril y julio de 2013, "carecía de mando y responsabilidad" en el departamento de informática, "por lo que era ajeno a la decisión y ejecución que culminó con el borrado de los discos duros de los ordenadores".
Barrero explicó a la juez que por esas fechas estaba de baja y que, por tanto, no pudo participar en el borrado de los dos ordenadores que, según su versión, eran propiedad de Luis Bárcenas y no del Partido Popular. Esta fue una de las contradicciones con la versión de la actual gerente 'popular', Carmen Navarro.
Navarro se limitó a decir ante la juez que ordenó que se aplicara el protocolo de borrado de equipos que ella misma había implantado a su llegada a la gerencia en 2010. El antiguo responsable informático, encargado de la compra de todos los equipos, también negó que existiera este tipo de protocolo.
La gerente del PP aseguró que en los ordenadores utilizados por Bárcenas en la sede nacional de Génova no había claves de acceso y, además, no tenían ningún tipo de contenido. Comprobado esto, se dio la orden de aplicar el protocolo de formateo. El extesorero, sin embargo, aportó otra versión ante la juez: en sus ordenadores había recibís que afectaban a "determinados sujetos del PP" y con documentación sobre campañas electorales y otra que afecta al caso Gürtel.