Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Arco Iris reclama 4.328 millones de euros por la catástrofe del Prestige y dice que el Brexit cambia el escenario legal

Avisa de que el resultado del referéndum "cambia radicalmente las cosas" y ve "más difícil meterle el diente" a la compañía aseguradora
La asociación ecologista Arco Iris ha presentado este lunes en la Audiencia Provincial de A Coruña el escrito definitivo de petición de reclamaciones por el hundimiento del petrolero 'Prestige' frente a la costa gallega en noviembre de 2002.
En concreto, este lunes 28 de junio era el último día del plazo otorgado a las partes personadas en el juicio para presentar el documento que recoge los motivos alegados para solicitar el pago de las indemnizaciones correspondientes en concepto de daños ambientales, según ha indicado la asociación ecologista Arco Iris.
La representación legal de Arco Iris, en calidad de acusación particular, reclamará la cantidad fijada en la vista oral en sus conclusiones definitivas, es decir, un total de 4.328 millones de euros como consecuencia de los daños medioambientales causados, tal y como ha ratificado a Europa Press el presidente de la asociación ecologista, Francisco Lueiro García.
A este respecto, cabe destacar que la Fiscalía cifró en 4.328 millones de euros los daños ocasionados por el hundimiento del 'Prestige' frente a la costa gallega.
A pesar de reclamar dicha cantidad, Arco Iris ha lamentado que los daños medioambientales ocasionados por el petrolero estén valorados en 4.328 millones de euros. "Nos parece una cantidad irrisoria en comparación con los daños ecológicos causados en toda la costa, litoral, mares y océanos", ha aseverado en su escrito a la sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña.
No obstante, ha precisado que "al no haber ninguna discusión ni debate jurídico" sobre dicha cantidad, "sólo queda establecerla en la cuantificación reseñada en la actual pieza ejecutoria para que en el futuro se puedan revertir los 4.328 millones euros en el medio ambiente".
REPERCUSIÓN DEL BREXIT
Asimismo, la asociación ecologista ha señalado que el escrito elaborado por su representación legal ha sido "revisado y reformado" tras conocerse el resultado del referéndum británico, en el que resultó ganador el Brexit, es decir, la salida del Reino Unido de la Unión Europea.
Y es que, ha relatado la asociación, la legalidad europea que era vinculante a la presente pieza ejecutoria se ha convertido, en palabras de Arco Iris, en "papel mojado". Por esta razón, entiende el colectivo que "sólo es aplicable" a la compañía aseguradora, como responsable civil directo, el ordenamiento jurídico español y la jurisprudencia internacional en materia de medio ambiente --la compañía aseguradora es la británica The London P&I Club--.
En este sentido, el presidente de Arco Iris ha explicado que la salida de Reino Unido de la Unión Europea "cambia radicalmente las cosas" y hace que sea todavía "más difícil meterle el diente" a la compañía aseguradora, pues ha precisado que "antes ya lo era".
A continuación, ha subrayado que el destino de los 4.328 millones de euros que solicita la asociación tendrá que ser el "resarcimiento" y la "recuperación" del hábitat y del medioambiente tras el vertido del fuel en la costa. "Se tendrá que establecer y controlar por parte de la AP las pautas de la inversión y control", ha defendido Arco Iris, ya que sostiene que "dejar una elevada cantidad de dinero en manos de burócratas y políticos es un peligro de alto riesgo".
TRABAJO "RIGUROSO Y PROFESIONAL"
Acto seguido, ha asegurado que presentará un trabajo "riguroso y profesional" sobre la recuperación de las rías y de otros hábitats.
El pasado 26 de enero, el Tribunal Supremo condenó a dos años de prisión y multa al capitán del Prestige, Apostolos Mangouras, por un delito imprudente contra el medio ambiente en su modalidad agravada de deterioro catastrófico derivado de la catástrofe del vertido en las costas gallegas en 2002.