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La Asociación de Conservadores-Restauradores exige más vigilancia para evitar desfiguraciones como la del Ecce Homo

La Asociación de Conservadores-Restauradores de España (ACRE) ha apostado porque las autoridades eclesiásticas se asesoren sobre la importancia de contar con personal técnico especializado para las intervenciones en el patrimonio, para evitar "supuestas restauraciones que destruyen o desfiguran obras de arte" como ha podido ocurrir con el Ecce Homo de Borja (Zaragoza).
Asimismo, ha pedido que haya una vigilancia sobre el mismo en las diversas diócesis y parroquias "para que quienes se hallen a su cargo no incurran en adjudicaciones de obras a personal no cualificado", como ha ocurrido en el citado Santuario de la Misericordia de Borja (Zaragoza).
A su juicio, el caso de la pintura mural del Ecce Homo es una "muestra" de lo que la falta de regulación en el campo de la restauración de bienes culturales "está haciendo por el patrimonio español, una de las pocas materias en la que nuestro país puede presumir de ser una superpotencia a nivel mundial, y de la que, en buena medida, vive toda una industria nacional como es el turismo".
Por eso, han agregado, "casi tendremos que agradecer a esta feligresa que ponga en evidencia lo que durante muchos años viene siendo una lacra para la conservación de nuestro patrimonio y muy especialmente el que custodia la Iglesia".
No obstante, "no es solo la Iglesia la que promueve o consiente estas actuaciones", sino que fundaciones, ayuntamientos o pequeños museos "permiten que sus obras sean intervenidas por personal no cualificado".
De esta forma, "se suceden a diario en toda nuestra geografía supuestas restauraciones que destruyen o desfiguran obras de arte", algo que han achacado a las "carencias" en materia de legislación, "que consienten o no penalizan suficientemente este intrusismo".
También, al "desconocimiento por parte de la sociedad" de la existencia de la figura del conservador-restaurador, "que es el único titulado superior capacitado para intervenir, dirigir o supervisar las actuaciones sobre estas obras de arte", han precisado.
En este sentido, y "siguiendo una vieja metáfora siempre empleada entre nuestra profesión", han explicado, "es como si se permitiese a una persona sin formación en medicina operar a un paciente de apendicitis, sólo por el hecho de ser ambos amigos, y en caso de fallecimiento del enfermo no se le exigiesen responsabilidades".
La Asociación de Conservadores-Restauradores de España ha apuntado que hay pendiente "un trabajo ímprobo" y este es "un territorio inexplorado en España", además de que, en lo relativo a la regulación de la conservación-restauración, "está todo por hacer, a pesar de contar con una multitud de profesionales excelentemente formados".
Como asociación nacional, "estamos trabajando en ello, pero es indispensable concienciar a la población además de a las autoridades" y por eso casos como el Borja, "aunque dramáticos, son inevitablemente necesarios para exponer a la luz pública la situación de peligro en que se halla gran parte del patrimonio cultural español", han recalcado.
La Asociación de Conservadores-Restauradores de España ha explicado que reúne a todos los restauradores de obras de arte de España y cuenta con una "gran cantidad de profesionales, algunos de ellos de talla internacional". Ha agregado que es la única entidad de ámbito nacional en este campo.