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La Audiencia de Madrid juzga desde el miércoles al falso cura que asaltó la casa de Bárcenas y maniató a su familia

El fiscal pide 18 años de cárcel para Enrique O.G. el falso sacerdote que en abril del pasado año asaltó el domicilio del extesorero del PP Luis Bárcenas y retuvo y amenazó a su esposa Rosalía Iglesias, a su hijo y a una empleada. El juicio por estos hechos se celebrará los 9 y 10 de abril en la Audiencia Provincial de Madrid.
Se le imputan, concretamente, tres delitos detención ilegal, dos delitos de coacciones, un delito de tenencia ilícita de armas y tres faltas de lesiones por los que la Fiscalía solicita para él una pena total de 18 años de prisión.
Por su parte, la acusación particular, en representación de la familia del extesorero, solicita una condena de 19 años y seis meses de privación de libertad, mientras que la defensa pide la libre absolución en la aplicación de la eximente del artículo 20.1 del Código Penal, que es el que hace referencia a la alteración mental, según ha informado el gabinete de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Según la narración de los hechos expuesta por el Ministerio Público en su escrito de calificación provisional, sobre las 15:45 horas del pasado 23 de octubre de 2013, el procesado, de nacionalidad española y sin antecedentes penales, llamó al telefonillo del domicilio de la familia de Luis Bárcenas, en la madrileña calle de Príncipe de Vergara y manifestó a la empleada del hogar que era sacerdote y que venía de parte de Instituciones Penitenciarias para tratar un tema relativo a la libertad del Bárcenas.
Una vez en la puerta del domicilio, el acusado logró que le permitieran el acceso al mismo, toda vez que iba vestido como un sacerdote y se identificó como el padre Enrique, convocando a todas las personas que había en la casa, que eran la esposa de Bárcenas, su hijo Willy y una empleada doméstica a reunirse en el salón.
"SE ACABÓ EL TEATRO"
Tras unos veinte minutos de conversación, según el citado escrito, el procesado cortó su relato de raíz y, tras anunciar firmemente "¡Se acabó el teatro!", sacó de su maletín un revólver y encañonó a los tres. Tras atarles las manos con bridas, les amenazó para que le entregaran todos los pen-drives y todo el material documental que tuvieran de Bárcenas.
Les dijo además que si hacían caso omiso a sus requerimiento, les mataría a todos y de esta manera les obligó a desplazarse por la casa hasta el despacho en el que él creía que podía estar toda la documentación.
Tras casi una hora en esa situación el hijo de Luis Bárcenas logró zafarse de las bridas y redujo al agresor hasta la llegada de los efectivos policiales.
REVÓLVER QUE FUNCIONABA
Añade el escrito que el revólver que portaba el acusado, tipo British Bulldog, para el que carecía de licencia, estaba manipulado pero, sin embargo, tenía un funcionamiento completamente correcto.
Enrique O. padece un trastorno de la personalidad de rasgos paranoides, narcisistas y antisociales, por lo que sus facultades cognoscitivas y volitivas en relación con los hechos se hallaban afectadas, al menos de forma moderada, según los análisis forenses que se le han realizado, y se encuentra en prisión provisional por esta causa desde el 25 de octubre de 2013.