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La Audiencia Nacional absuelve al capo napolitano 'O Barone' y otros 20 acusados del clan de los Polverino

La causa contra el grupo por blanquear el dinero de la mafia en España se basó "en meras referencias policiales" y no hay "prueba suficiente"
La Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha absuelto al considerado capo de la Camorra napolitana, Giuseppe Polverino, conocido como 'O Barone' y otros 20 acusados de pertenecer a su clan a los que la Fiscalía Anticorrupción acusaba de blanquear el dinero obtenidos por la venta de hachís a través de proyectos urbanísticos en España.
El tribunal considera que la causa se fundamentó en "meras referencias policiales obtenidas por arrepentidos italianos" y que carecen "de prueba suficiente" para condenar a los acusados. En cuanto al delito de asociación ilícita, la resolución, de 110 páginas, precisa que los miembros del grupo ya han sido condenados por este delito en Italia y se carece de indicios de una relación entre ellos sobre la base de un plan concertado para ocultación de bienes de origen ilícito.
Los magistrados Alfonso Guevara, Juan Pablo González y Fermín Echarri sólo han condenado a uno de los juzgados, Vincenzo Panico, a la pena de un año y un mes de prisión por tenencia ilícita de armas. La Fiscalía Anticorrupción pedía para todos ellos penas de diez años y cuatro meses de cárcel por un delito continuado de blanqueo de capitales y de asociación ilícita.
Anticorrupción defendía que el principal acusado, 'O Barone' tomó el relevo tras la muerte o el ingreso en prisión del grupo mafioso original, y cimentó la actividad delictiva del grupo en las ganancias obtenidas en el ladrillo español principalmente, a través del complejo urbanístico 'Marina Palace' de Tenerife.
Consideraba que Polverino fue adquiriendo notoriedad y poder en el clan y dominó las inversiones desde los 90 hasta 2010. Advierte que esos negocios diseñados para blanquear el dinero de la venta de droga, continúan dando sus frutos a día de hoy, gracias al cobro de alquileres de las viviendas.
No obstante, los magistrados apuntan que se pretende poner en relación este presunto blanqueo de capitales "con varias operaciones genéricas de tráfico de drogas" de las que no se ofrecen concreciones. Sólo se sabe --dice la sentencia-- que el dinero vendría a España, no se sabe en qué fechas, oculto en dobles fondos de vehículos que llevaban al Puerto de Barcelona aunque no consta que en España se ocupara droga alguna.
Además precisa que existe una "importante desconexión temporal" entre las inversiones llevadas a cabo para la construcción del 'Marina Palace' y estos envíos 'ocultos' de dinero y que no se ha acreditado "un incremento inusual y desproporcionado del patrimonio de los acusados".
La operación policial que logró en 2013 la desarticulación del clan contó con la colaboración de la Fiscalía Anticorrupción, la Guardia Civil y la Policía Nacional. La Fiscalía de Nápoles y la Dirección Antimafia, también se sumó al esfuerzo conjunto, basado en el testimonio en el 2010 de tres arrepentidos de la justicia italiana que delataron su modus operandi.
La organización liderada por 'O Barone' asumió tras desaparecer la 'Nuvoletta' en 2011 el monopolio de tráfico de hachís en la zona de Nápoles, convirtiéndose en una de las organizaciones más poderosas de la Camorra napolitana.
"UNA VIDA NORMAL"
'O Barone' negó durante el juicio a través de videoconferencias desde la prisión de alta seguridad italiana donde cumple condena, haber blanqueado en España dinero de su clan mafioso obtenido a través de la venta de hachís. "Vine a España para llevar una vida normal", ha indicado a través de videoconferencia desde la prisión de alta seguridad en Italia donde cumple 60 años de cárcel por asociación mafiosa y otros delitos.
Polverino, cuyo apellido dio nombre a uno de los principales clanes mafiosos del sur de Italia, ha reconocido, en respuesta a las preguntas formuladas por la Fiscalía Anticorrupción, que está pagando en prisión los errores cometidos en el pasado.
"A mi, este juicio no me cambia la vida, ya tengo dos condenas, pero puedo decir que en este caso no he cometido ningún error", ha indicado. Precisó, además, que ni siquiera sabe dónde está ubicado Tenerife, donde se asienta el principal complejo urbanístico levantado, según el Ministerio Público, para blanquear sus ganancias ilícitas.
Respecto a la prueba pericial, los magistrados destacan que no existe en la causa un informe técnico que llevase a cabo un análisis económico de los flujos dinerarios, a fin de acreditar que aquellos tenían un origen ilícito.
"En definitiva, no existe ni tan siquiera una previsión cuantificable del dinero supuestamente blanqueado y, menos aún, en qué se ha traducido de una manera individualizada la citada actividad, máxime cuando muchos de los inmuebles adquiridos por los acusados han sido adjudicados a las entidades bancarias titulares de los préstamos hipotecarios, consecuencia de no haber podido afrontar aquellos las respectivas cuotas así pactadas", dice.
Analizadas las pruebas y la numerosa documentación, los magistrados subrayan que en este procedimiento analizado "no existe un sistema o entramado societario creado con una finalidad exclusiva y bajo la cobertura de uno o alguno de los acusados, que obedezcan a un plan preconcebido dirigido a la ocultación de bienes, sino que se trata de sociedades creadas con alguna anterioridad a los hechos, que nada tiene que ver con los mismos".
Tampoco constan, exponen los jueces, actos de "conversión" y "transmisión" de bienes a través de las sociedades a sabiendas de su origen ilícito, ni operaciones mercantiles entre ellas, salvo algunas compraventas ya justificadas, ni consta la utilización de personas interpuestas parea ocultar la identidad de los verdaderos partícipes, sino todo lo contrario, ya que al frente de las mismas aparecen los propios acusados o sus familiares.