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El Ayuntamiento de Barcelona rechaza la nueva ley con CiU dividida

Los concejales de CDC la rechazan mientras los de UDC salen del pleno y no votan
El Ayuntamiento de Barcelona ha rechazado este viernes el anteproyecto de ley sobre el aborto que impulsa el Gobierno central, y lo ha hecho con CiU dividida, ya que los 10 concejales de CDC han avalado el rechazo mientras los cuatro de UDC han salido del pleno para no votar.
En declaraciones a los medios, la segunda teniente de alcalde, Sònia Recasens (UDC), ha acusado al PSC e ICV-EUiA de un uso "partidista" del aborto llevándolo al pleno municipal y a la comisiones, y ha recordado que el Ayuntamiento no tiene competencias sobre eso.
Ha argumentado que los democristianos no han votado porque "no tiene sentido" abordarlo en el plenario, y que UDC se posicionará sobre la normativa cuando sea un proyecto de ley y se aborde donde corresponde, en alusión al Congreso.
Pese a votar divididos, la teniente de alcalde Maite Fandos ha coincidido con Recasens en que la proposición del PSC era una maniobra política porque la ley del aborto ya se ha rechazado dos veces en comisión, y ha reivindicado que el partido siempre da libertad de voto en temas como éste que son de "conciencia".
Fandos, que ha expresado su respeto por los cuatro concejales de UDC --Recasens, Joaquim Forn, Gerard Ardanuy y Irma Rognoni--, ha dicho que el anteproyecto de ley "es un retorno al pasado absolutamente innecesario en este momento" y que recorta los derechos de las mujeres.
RIFIRRAFE FANDOS-MARTÍ
Fandos ha contrapuesto la libertad de voto que CiU ha dado este viernes a sus concejales con la actitud del PSC en el Parlament, que a mediados de este mes sancionó a tres de sus diputados que se desmarcaron de la disciplina de partido en una votación sobre la consulta.
"Ustedes los colocan a la última fila o los sancionan", ha dicho Fandos, que ha recordado que el líder del PSC en el consistorio, Jordi Martí, ha abandonado también el plenario en dos ocasiones --en el pasado-- por discrepancias con su partido sobre temas soberanistas que se abordaron en el Ayuntamiento.
Martí ha acusado a los cuatro concejales de UDC de abandonar el hemiciclo municipal por "cobardía" y ha dicho que no se puede comparar con las veces que él ha abandonado el pleno, en alusión a que este viernes la votación era nominal y en su caso no, por lo que su desmarque no se visualizó en el resultado de la votación.
La votación se ha saldado con 26 votos a favor --CDC, PSC, ICV-EUiA y UpB-- y 9 en contra --el PP en pleno--, mientras que seis concejales se han ausentado del pleno, cuatro de UDC, uno socialista y uno ecosocialista --estos dos últimos han estado ausentes todo el pleno--.
RÉPLICA DEL PP
La concejal popular Belén Pajares ha reprochado a los socialistas que lleven esta proposición a una "escenario" como el Ayuntamiento que no es el adecuado, ya que leyes así de debaten en el Congreso, y ha criticado que rechacen la norma cuando aún no es ni un proyecto de ley.
Para la concejal socialista Inma Moraleda el presidente Mariano Rajoy ha creado "un problema donde no lo había" sólo para satisfacer algunos sectores de la Iglesia, mientras que Janet Sanz (ICV-EUiA) ha lamentado que es una norma sin ningún criterio científico ni sanitario.
El concejal Joan Lapotra (UpB) ha criticado que el anteproyecto de ley recorta unos derechos que la sociedad ha tardado "décadas en conseguir".