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Aznar: "Con las personas descaradas la respuesta debe ser descarada"

El ex presidente del gobierno José María Aznar no está arrepentido del gesto despectivo que dirigió a los estudiantes de Oviedo que le increparon a su llegada a la universidad el pasado febrero. Preguntado sobre el tema durante una entrevista que publica este martes el diario milanés Il Giornale, ha respondido: "No, para nada [me arrepiento].
Me río de ellos, con las personas descaradas la respuesta debe de ser descarada". En la entrevista, Aznar considera que la actual política económica del presidente José Luis Rodríguez Zapatero "es suicida. Ha incrementado el gasto y la deuda. Ahora son los españoles los que deben de pagar todo esto, y sobre todo, los jóvenes que ven el futuro desilusionados".
El que fuera líder del Partido Popular (PP) considera que el error de Zapatero "ha sido frenar las reformas económicas que habían convertido a España en el país más dinámico de Europa". "Existió el milagro económico -explica-, y fue fruto de un trabajo transformado en éxito".
Aznar compara ahora al presidente socialista con un boxeador, "está contra las cuerdas" -refiere-, "espera el gong". "Tras frenar las reformas económicas —dice Aznar— Zapatero ha metido la cabeza dentro de la arena. En 2004 negó la crisis que ha embestido nuestra economía como una fiebre de malaria".
Sin embargo, el ex líder del PP opina que la recuperación de España es posible. "Creo que mi país tiene todavía los papeles en regla para superar la crisis. España puede volver a volar, pero primero se necesitan reformas que el Gobierno está obstinadamente evitando aplicar". Y
subraya que "la política de éste Gobierno se basa en ganar tiempo. Zapatero espera, está convencido de que tarde o temprano la tempestad pasará". Tampoco considera que la situación de España sea la de Grecia "pero estamos en seria dificultad. El problema es que existe la tentación de aumentar el déficit y esto produce tensiones en la zona euro".
En cuanto a aplazar la edad de jubilación de 65 a 67 años, Aznar comenta que "con una sola reforma no se combate la crisis. España (..) necesita hoy aumentar la competitividad, por ello es necesario un sistema completo de reformas profundas que conviertan a España en flexible y competitiva".