Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Barakaldo colocará placas en recuerdo de las ocho víctimas del terrorismo de ETA en el lugar donde fueron asesinadas

La Junta de Portavoces ha avalado la propuesta de COVITE, que decidió apoyar el alcalde, Alfonso García
La Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Barakaldo (Vizcaya) ha avalado este martes una propuesta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, COVITE, para que se coloquen placas en memoria de las ocho personas que han sido asesinadas por ETA en el municipio en el lugar donde ocurrió el atentado.
La iniciativa había sido trasladada por COVITE al alcalde, Alfonso García, que ha decidido apoyarla y recabar el visto bueno de los diferentes grupos políticos municipales. Solo EH Bildu "ha mostrado sus reticencias", según ha informado el Ayuntamiento.
En las placas que se colocarán en los próximos meses se indicará, tal y como solicita COVITE, el nombre de cada una de las víctimas, la fecha del asesinato y "el grupo terrorista que perpetró el atentado, que siempre ha sido el mismo, ETA", ha precisado el Consistorio.
Concretamente, en Barakaldo han sido asesinadas por ETA ocho personas. Miguel Gordo García, fue asesinado el 11 de abril de 1976, Modesto Carriegas Pérez el 13 de septiembre de 1979, Jesús García García el 5 de enero de 1980, José Manuel Cruz Martín el 8 de abril de 1981, Vicente Sánchez Vicente el 8 de abril de 1981, Magin Fernández Ferrero el 5 de julio de 1981, José Aybar Yáñez el 30 de junio de 1982, Y Vicente Montoya Salazar el 25 de septiembre de 1987
MONUMENTO Y MEDALLA DE ORO
En Barakaldo, ha recordado el Ayuntamiento, "se mantiene viva la llama de la memoria de las víctimas del terrorismo" con iniciativas como el monumento en su honor instalado en la Plaza de la Convivencia, junto al Palacio Larrea, o la concesión en diciembre de 2004 de la Medalla de Oro de la Anteiglesia a los baracaldeses asesinados y a las personas que murieron también en el municipio a manos de ETA. Con posterioridad, en 2009 otro baracaldés de nacimiento, el inspector de Policía asesinado Eduardo Puelles, también recibió esta distinción.
El alcalde ha recordado que "no hace tanto tiempo, en este país existía una banda terrorista que mataba, perseguía y amenazaba a quienes no pensábamos como ellos. Una banda que, por desgracia, aún no se ha disuelto, aunque ya parece que ha dejado las pistolas y las bombas para siempre tras haber sido derrotada por el Estado de Derecho".
García confía en que "las heridas abiertas en la sociedad vasca por el terror sembrado por ETA cicatricen para poder abrir una nueva etapa de convivencia en paz", pero, según ha advertido, "eso no quiere decir que debamos olvidar toda la sangre que ha derramado ni todo el daño que ha hecho a miles de familias, algunas de ellas baracaldesas".