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Barberá no dimite: "No he contribuido ni ordenado ningún blanqueo de dinero"

La exalcaldesa de Valencia y senadora, Rita Barberá, ha asegurado este jueves que "no ha contribuido ni ordenado ni conocido ningún blanqueo de capital" ni en su grupo municipal y ni el partido: "La alcaldesa nunca ha tenido nunca una caja B y nadie me entregó el remanente ni la llave de ninguna caja B. Nunca hubo caja B. Todo lo dicho al respecto es absolutamente falso", ha sentenciado.
La que fuera primera edil durante 24 años ha lamentado las "mentiras impunes", "condenas mediáticas" y el "apaleamiento público" que está sufriendo y "pese a las ansias irrefrenables de la izquierda" para que "desaparezca de la política" ha querido decir "muy fuerte" y "muy clarito" que no dimite. "Ni me lo planteo", ha recalcado.
Así lo ha indicado en su primera comparecencia pública para dar explicaciones a raíz de la investigación de la 'Operación Taula', en la que ha reconocido haber dado donativos mensuales al partido de 60,10 diez euros y aportaciones extraordinarias que "nunca" le fueron devueltas.
Barberá ha explicado que hasta el fecha ha guardado silencio por "prudencia" y debido al "total desconocimiento del sumario que ha dado lugar a una dura y mediática instrucción judicial", de la que ha lamentado las "filtraciones" que la dejan en una "total indefensión".
Ante una abarrotada sala de prensa en la sede del PPCV, la ahora senadora ha considerado que era momento de hablar, "no por presiones", sino porque ya se ha separado el caso en dos piezas: por una parte Imelsa y por otra el presunto blanqueo de dinero en el PP municipal, donde ya han declarado todos los ediles, exediles asesores investigados.
Barberá ha explicado que ha hecho donaciones mensuales y aportaciones extraordinarias en campaña cuando ha hecho falta. En este punto, ha defendido la "honradez y el buen hacer" de los miembros del comité de campaña y ha recordado que ella nunca ha tenido cargo orgánico en el partido.
De hecho, si alguien tiene la "tentación de compararla" con la exalcaldesa de Madrid, Esperanza Aguirre, que recientemente ha dimitido como presidenta del PP madrileño tras la 'Operación Púnica', ha apuntado que ha renunciado al cargo orgánico pero no al institucional y ella nunca ha tenido cargo orgánico.
Barberá ha insistido en que nunca ha amañado ninguna adjudicación de contratos ni ha insinuado ninguna mordida y ha pedido a los valencianos que han creído en ella que "no tengan dudas, que no dejen de creer en mí". "Los técnicos son los que determinan a quién se adjudica" y "si alguien me ve como la todopoderosa que todo lo decidía, esa es una visión acomplejada por parte de quien lo decía pero ajena a la realidad".
Cuando se levante el secreto de sumario del caso se verán las "acusaciones maliciosas, infundadas y tremendamente falsas", ha augurado. Para ello está "dispuesta a gastar hasta el último euro" para restablecer su honor y su dignidad. "Soy una persona honrada, no soy una persona corrupta ni desde el punto de vista económico ni moral", ha insistido.
"NI IMPUNIDAD NI BLINDAJE"
En cuanto a su condición de aforada, ha defendido que no es "ni impunidad ni blindaje para ser juzgada" sino que la tiene que juzgar "el primer tribunal de España", el Tribunal Supremo, y "desacreditarlo es un tremendo disparate".
La senadora se ha referido también a la "avalancha" de peticiones para que diera explicaciones y ha confesado un "inenarrable dolor anímico" ante las condenas mediáticas que ha recibido. Tanto es así, que da "gracias a Dios" de que sus padres no vivan para verlo. Y sobre su familia, ha considerado "absolutamente desafortunadas" las declaraciones de su cuñado, el abogado José Corbín, cuando dijo que "si su mujer hubiera donado 1.000 euros, la corría a bofetadas".
Puede entender, "por el complicadísimo momento que vive España", que algunos compañeros de partido le hayan pedido explicaciones "con mayor o menor sensibilidad" aunque los ha encontrado "precipitados". Con todos ellos ha hablado -ya sea personalmente, por teléfono o mensaje- y les pide "sosiego y templanza", cualidades fundamentales para "acometer las grandes crisis".
Se ha preguntado por qué a ella es tratada con "mayor crueldad" cuando hay "casos multimillonarios de corrupción" en Cataluña o el secretario general del PSOE gallego "luce cuatro imputaciones". "¿Por qué no se le pregunta a Pedro Sánchez todos los días si va a haber más dimisiones y a mis compañeros sí se les pregunta todos los días mí'", ha reiterado Barberá, quien ha añadido: "No encuentro respuesta".
Barberá ha lanzado también críticas hacia los "lenguaraces socialistas", "la izquierda radical antisistémica" y el "comunismo rancio" de Podemos, o la "pestilencia" de Ciudadanos, sobre el que se pregunta como ha logrado financiar tres campañas "con más medios que el primero partido de España".
Ante las voces de otros partidos que piden su dimisión, la exalcaldesa ha vuelto a incidir no ha cometido ningún delito ni ningún hecho ilícito y "si dimitiese estaría asumiendo una culpabilidad de algo que no sé lo que es". Su actuación se ajustará a los estatutos del partido, ha dicho.
Mientras no haya señalamiento para juicio oral, Barberá aportará a su partido "lo que quiera" tener de ella. Le ofrece su "experiencia, sosiego y verdad". Dentro del PP, ha dado las gracias a varios miembros de su partido, entre ellos el presidente nacional del PP "y buen amigo" Mariano Rajoy; la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal; al ministro de Justicia, Rafael Catalá --"que no ha podido ser más claro", ha recalcado-- y al expresidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps, entre otros cargos del PP nacional.
En cuanto a la citación de la Comisión de Coordinación de las Corts Valencianes para que acuda el próximo lunes a explicar su presunta vinculación con la operación Taula, solicitada por Compromís y Podemos, Barberá ha asegurado su disposición a colaborar con la Justicia pero que no se va a someter a "tribunales populares y totalitarios" como los que plantea "la izquierda radical", por lo que no ha decidido "aún" si acudirá, ya que como senadora, únicamente tiene obligación legal de asistir a comisiones de investigación.
"DOLOR POR DESLEALTAD"
Preguntada por las informaciones publicadas, en las que se dice que el pasado 2 de febrero Barberá mandó un mensaje a la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, donde le expresaba su malestar por la petición de explicaciones y le advertía de que tuvieran cuidado con sus palabras, la exedil ha apuntado que envió sms a dos personas que no ha identificado con "dolor por deslealtad".
"Ni hay manta, ni tiro de la manta, ni ninguna venganza", ha puntualizado Barberá, quien ha subrayado que sabe quién lo ha filtrado y ha dicho que lo que pretendía era manifestar "dolor por deslealtad", porque cuando tuvo lugar la reestructuración del partido tras las elecciones y la salida de Alberto Fabra, ella se "jugó" la cara por la persona a la que envió el mensaje.
Precisamente, preguntada por las declaraciones de este último sobre la necesidad de explicaciones, ha dicho: "él tampoco se enteró de muchas cosas que pasaban en su época".
GRAU, UNA RELACIÓN "TENSA Y DISTANTE"
Preguntada por la confianza en los ediles que trabajaron con ella, Barbera ha manifestado: "Pongo la mano en el fuego, por lo que yo conozco, de todos los concejales que han trabajado conmigo".
En relación al que fuera su vicealcalde, Alfonso Grau, ha admitido que su relación ahora es "tensa y fría" desde que en la pasada campaña electoral municipal salieron a la luz grabaciones del caso Imelsa en las que aparecía su mujer, al exedil Maria José Alcón, y Barberá pidió que esta se retirara de la lista. "No fue una situación agradable para nadie y a partir de ahí el distanciamiento".