Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Barcelona congela el número de pisos turísticos en los 9.606 actuales

El teniente de alcalde de Hábitat Urbano de Barcelona, Antoni Vives, ha anunciado este viernes que el Gobierno municipal congela el número de pisos turísticos en toda la ciudad para mantenerlos en los 9.606 actuales.
La medida se incluye en el Plan Especial de regulación de viviendas turísticas, aprobada inicialmente y que deberá pasar un período de información pública y de alegaciones y debatirse en el pleno municipal para aprobarse definitivamente, trámites que pueden alargarse unos seis meses.
Hasta quedar aprobada la nueva normativa, se ha congelado ya el número: "El Gobierno de Barcelona ha decidido que no quiere más viviendas de uso turístico en la ciudad", ha dicho Vives en rueda de prensa junto al gerente de Hábitat Urbano, Albert Civit, y de el de Urbanismo, Joan Llort.
Ha asegurado que el crecimiento cero de los pisos turísticos es "una buena decisión para la ciudad" que pretende que los ciudadanos puedan convivir con el turismo.
La regulación prevé además substituir el actual comunicado necesario para la apertura de nuevas viviendas de uso turístico por una licencia previa para abrirlos, algo que sólo se podrá hacer cuando otros pisos se den de baja.
CAMBIOS LEGISLATIVOS
El Gobierno municipal apuesta por reforzar la inspección y por solicitar cambios legislativos a la Generalitat que faciliten el establecimiento de un régimen de sanciones y que tipifiquen cualquier incumplimiento de la normativa turística.
"Podemos actuar donde podemos actuar", ha dicho Vives, que ha asegurado que la intención del Gobierno municipal es que el régimen sancionador se establezca lo ante posible aunque el Ayuntamiento tiene un margen de maniobra limitado.
Además, el Gobierno municipal solicitará modificar el Código Civil de Catalunya para que las comunidades de vecinos "tengan voz y fuerza" respecto al establecimiento de pisos turísticos en sus edificios.
Sin embargo, Vives ha resaltado que la "ambición" es que las viviendas turísticas se agrupen en edificios que sólo cuenten con este tipo de pisos, y ha destacado que en el distrito de Ciutat Vella continúa vigente la norma del Plan de Usos que obliga a estos establecimientos a agruparse en un plazo de alrededor de cuatro años y medio.
Vives ha remarcado que el Plan Especial se revisará un año después de su aprobación, y después se reajustará bianualmente para adaptarlo a la realidad de cada momento si es necesario.
SUSPENSIÓN DE LICENCIAS
El Ayuntamiento amplía así a toda la ciudad la prohibición de abrir nuevos pisos turísticos hasta que se apruebe el nuevo Plan Especial para evitar que se dispare la cantidad de estos establecimientos antes de aprobar la normativa.
Esta suspensión de licencias se suma a la que el Consistorio ya aprobó en abril y que afectaba sólo las zonas más visitadas de la ciudad.