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Bildu insistirá en la liberación de Gogorza, un 'duro' de ETA que "valida el uso de la violencia", según Prisiones

Los jueces creen que es "una persona muy peligrosa que en libertad representaría un peligro muy evidente para personas y bienes"
EH Bildu ha mostrado su adhesión a la manifestación, convocada para este sábado en San Sebastián, día de inicio de la Semana Grande donostiarra, para reclamar la puesta en libertad de los presos de ETA enfermos, en particular de los guipuzcoanos Ibon Fernández, Gari Arruarte y Aitzol Gogorza. Este último está considerado como uno de los 'duros' de la banda y, según un informe elaborado por la cárcel de Basauri (Vizcaya), "valida el uso de la violencia para la obtención de fines políticos".
Este informe del Centro Penitenciario está recogido en un auto de la Audiencia Nacional al que ha tenido acceso Europa Press en el que los jueces rechazan la liberación de Gogorza al considerarle "una persona muy peligrosa que en libertad representaría un peligro muy evidente para personas y bienes". En lugar de eso, acuerdan su ingreso en un centro psiquiátrico penitenciario donde seguirá cumpliendo su pena hasta 2031.
En concreto, Gogorza había solicitado a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional la suspensión de su condena debido a su estado mental, lo que supondría su inmediata liberación. Fue condenado en firme por el Tribunal Supremo en 2006 a 20 y dos meses de cárcel por tentativa de homicidio terrorista y tenencia de armas. El preso alega que desde hace 10 años sufre un trastorno obsesivo compulsivo, acompañado de síntomas psicóticos y un trastorno depresivo que le ha llevado en varias ocasiones a intentar suicidarse.
El citado informe de la cárcel remitido al juzgado decía que Gogorza muestra "una adhesión plena a los postulados de ETA y de apoyo a la actividad de la banda, posicionamiento que transmite de manera continuada". Además "valida el uso de la violencia para la obtención de fines políticos", muestra "orgullo por su militancia en ETA" y un "discurso rígido y cerrado" con "nula autocrítica". Tiene pendiente de pagar una indemnización de 180.000 euros.
Pese a ello, los portavoces de EH Bildu Maite Ubiria y Oskar Matute llamaron este miércoles en una rueda de prensa a la ciudadanía a tomar parte en esta movilización que partirá el sábado a las 17.00 horas del Boulevard de la capital guipuzcoana. Matute y Ubiria denunciaron la situación de los presos de ETA enfermos, así como de sus familias, y señalaron que es "hora de lanzar un mensaje claro: basta ya de usar la política penitenciaria en contra de la paz y la resolución".
INFORMES FORENSES
A la hora de decidir su ingreso en un psiquiátrico, la Sección Primera de la Sala de lo Penal ha tenido en cuenta dos informes de los forenses de la Audiencia Nacional. Ambos coinciden en que su enfermedad no le impide ser conocedor del alcance y las consecuencias de sus delitos cometidos. "No altera las capacidades psíquicas superiores necesarias para que sea capaz de conocer la realidad, sus actos y las consecuencias de los mismos, permitiéndole mantener el juicio crítico". Además añaden que no le impide "conocer el sentido de su pena".
En uno de los informes, los forenses incluso se preguntan si los intentos de suicidio "recurrentes llevados a cabo por Aitzol Gogorza son ciertos y no fruto de una manipulación con el fin de obtener beneficios penitenciarios". Pese a ello, los forenses de la Audiencia Nacional no se oponen a su ingreso en un psiquiátrico penitenciario "si los posibles tratamientos a aplicar exceden las capacidades del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Basurto donde es atendido" Gogorza.
Además, la Audiencia Nacional solicitó un tercer informe, en este caso al doctor director del Instituto Vasco de Medicina Legal Clínico Forense de Bilbao, quien aseguró que "desde que se diagnosticaron los trastornos mencionados han de considerarse 'incurables' dada la refractariedad ante los tratamientos prescritos" y que el "riesgo de conducta suicida es elevado".
No obstante, pese a que admite que "un ambiente distinto a la cárcel ejercería una influencia positiva", añade que no puede "acreditar ni la evolución de los trastornos ni el riesgo de suicidio" fuera de prisión "ya que esa circunstancia nunca se ha dado".
TAMBIÉN PIDIÓ CUMPLIR LA PENA EN CASA
Gogorzta, que está acogido a un plan de prevención de suicidios, había intentado otras vías legales para quedar en libertad. Además de acudir a la Sala de lo Penal, también solicitó ante el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional que le concediese el artículo 100.2 en combinación con el articulo 86.4, mediante el cual el preso podría seguir cumpliendo su condena en su domicilio sujeto a una serie de medidas de control como, por ejemplo, una pulsera telemática.
Pero en otro auto dictado el pasado viernes, el juez central de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, tampoco accedió a concederle tal privilegio ya que atendiendo a criterios jurídicos no cumple los requisitos exigidos como el tiempo de condena o el arrepentimiento. Tampoco cumpliría los requisitos desde un punto de vista médico para que se le concediese el 100.2 (como se le otorgó en su día a De Juana Chaos tras su huelga de hambre).
"Vistos los informes médicos obrantes en autos, el interno no se encuentra en una situación de enfermedad que permita la aplicación del régimen de vida pretendido", sostiene el juez de Vigilancia Penitenciaria en su auto al que ha tenido acceso Europa Press. Sin embargo, el magistrado también plantea la posibilidad de un ingreso en un centro psiquiátrico "si se estimase necesario y previo trámite legal ante el órgano judicial competente".