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Botella insiste en defender que el derecho de manifestación se debe ofrecer con "racionalidad"

Cree que no es de recibo que un grupo de 40 personas provoque el corte de un eje central de la capital
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha insistido este martes en defender que el derecho de manifestación, "amparado legalmente", se debe ofrecer con "racionalidad" dentro de una ciudad como Madrid porque los ciudadanos también tienen derecho a "vivir como en una ciudad normal".
En declaraciones a Onda Cero, recogidas por Europa Press, Botella ha recordado que en los dos últimos años Madrid ha tenido el "récord" de manifestaciones con casi 3.000, "gran parte de ellas acumuladas en el centro" donde hay turismo, comercio, restauración y se impide "la movilidad de los madrileños".
"El derecho de manifestarse, está claro que es un derecho reconocido y amparado por la legalidad, pero se debe ofrecer con racionalidad dentro de una ciudad como Madrid", ha apuntado Botella, quien ha puesto como ejemplo la ciudad de París, donde "normalmente" no se autorizan manifestaciones en ciertas plazas "donde el turismo es fundamental".
"Tenemos que hacer compatible el derecho de manifestación con el de una gran mayoría", ha señalado Botella, que se ha referido a que uno pueda ir a trabajar, llevar a sus hijos al colegio o que el comerciante pueda abrir o que le vaya la gente a comprar.
En este punto, la alcaldesa de Madrid ha indicado que "hay veces que se cortan ejes principales por una manifestacion que luego son 40 (personas)". "Estos 40 tienen derecho a manifestarse pero deberíamos plantearnos si 40 personas deben producir que se corte un eje fundamental de la ciudad", ha sostenido.
Botella ha negado que se haya sentido sola a la hora de plantear esta cuestión. "No, en absoluto", ha respondido tras ser preguntada al respecto. En su opinión, "tanto el Gobierno como el Ayuntamiento y la Comunidad" tienen "un interés que es hacer compatible el derecho de una gran mayoría de los ciudadanos con el de la manifestación".
Además, ha indicado que le "parecería muy extraño que como alcaldesa no defendiera el derecho de los ciudadanos" y cree que su propuesta "entra dentro de la normalidad". A su juicio, "este debate tampoco es malo que se produzca" porque "a lo mejor podemos mejorar un poquito". "Debemos aplicar una voluntad de llegar a una solución que sea la mejor para todos", ha concluido.
DESTROZOS DEL 22M
La alcaldesa también se ha referido a los "destrozos" que ocasionaron los altercados tras las marchas de la Dignidad el pasado 22 de marzo y ha indicado que en los costes que tiene que asumir el Ayuntamiento, además de los desperfectos en mobiliario urbano, se contempla las horas extra de la Policía Municipal y del Samur, y la limpieza y jardinería del día después.
"Teoricamente todo esto tendría que pedirse a los organizadores, (porque) todas las manifestaciones tienen un servicio de orden propio", ha señalado Botella, quien ha añadido que, no obstante, "los actos vandálicos del sábado fueron después de que acabara la manifestación en Colón".
"Hay que distinguir lo que ocurrió", ha apuntado Botella, quien cree que el sábado hubo "una serie de vándalos, violentos, que vulneraron la ley" y que tuvieron un "comportamiento indigno" y que "otra cosa es la manifestación". "Hay que distinguir los actos de vandalismo y las manifestaciones", ha reiterado.
En este sentido, ha explicado que al día siguiente habló con gente con restaurantes en el paseo de Recoletos y que "todos coincidian en que (los incidentes) habían ocurrido una vez que había terminado" la manifestación.