Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Botella asegura que "sólo cambia el casero" en las 1.860 viviendas de la EMVS vendidas a un fondo de inversión

Mientras, Lissavetzky asevera que esta empresa amenaza a los inquilinos con subirles la renta
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha asegurado este martes en el Pleno ordinario que "sólo cambia el casero" en las 1.860 viviendas protegidas de la EMVS vendidas a un fondo de inversión, de modo que los inquilinos "mantienen sus derechos y obligaciones".
Una perspectiva distinta es la que ha mostrado el portavoz socialista en el Ayuntamiento, Jaime Lissavetzky, que ha apuntado que los vecinos están empezando a recibir unas "amenazantes" cartas por parte de este fondo de inversión en las que habla de la posibilidad de subirles la renta a pagar.
El edil ha recordado que son viviendas "promovidas por la EMVS y financiadas con dinero público" y que fueron vendidas "a precio de saldo", por un importe medio de 65.000 euros. "Los madrileños hemos pagado solidariamente un parque que se reduce", ha apostillado después de pedirle a la alcaldesa que no cayera en su contestación en un discurso basado en el "malvado (José Luis Rodríguez) Zapatero".
"Vamos a hacer una política de vivienda como la que no se hace en Andalucía", ha respondido la primera edil. Botella ha apuntado, por su parte, que el proceso de venta "no afecta a los contratos de los inquilinos, que tienen los mismos derechos y obligaciones, en unas viviendas que siguen siendo protegidas y que se rigen por la normativa de las viviendas de protección pública".
También ha explicado que se decidió venderlas "para garantizar la permanencia de la EMVS y para garantizar el futuro de la vivienda social". "Sólo cambia su casero, sólo cambia el emisor en el contrato de alquiler", ha zanjado, después de pedirle al socialista que "no introduzca dudas" entre los inquilinos.