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Estalla la polémica en Cataluña por la prohibición de las esteladas en la Copa del Rey

Expectación por ver qué pasa en la final de la Copa, y no precisamente por el fútbol. "Que nadie porte elementos peligrosos. Tampoco materiales de propaganda racista, xenófoba, política o religiosa que puedan generar conflictos de orden público". Eso es lo que ha dicho la delegada del gobierno en Madrid, que prohibirá las banderas independentistas en el Vicente Calderón, estadio que albergará la final entre Barcelona y Sevilla. Para empezar, Puigdemont, presidente de la Generalitat, ha dicho que no irá al considerar que la decisión "vulnera el derecho de expresión de miles de catalanes". Y su vicepresidente, Oriol Junqueras, ha manifestado que "resulta francamente incomprensible que haya un Gobierno que se preocupe de prohibir el uso de banderas que son estrictamente democráticas". Y es que la medida está sujeta con alfileres. La ley del Deporte sólo prohíbe las enseñas que inciten a la violencia o desprecien a los demás. Casos más claros como las pitadas al himno español son archivados por la Audiencia Nacional. Paradójicamente, si el Barça jugase un partido europeo sí que estarían prohibidas las esteladas. Porque la UEFA sí que tiene una norma específica que prohíbe la propaganda política, y de hecho ya le ha multado varias veces por ello.