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La exdiputada Carme García deja ICV por divergencias con la dirección sobre el proceso soberanista

La exdiputada del Congreso (2004-08), exlíder de ICV en el Ayuntamiento de Sabadell y exteniente de alcalde de Sant Quirze del Vallès (Barcelona), Carme García, ha anunciado este martes que deja el partido por divergencias con la dirección en torno al proceso soberanista, ha dicho en un comunicado.
García, desde hace 40 años en el PSUC y después en ICV, lo ha decidido después de que el colíder, Joan Herrera, sopese no votar en el 9N y por el "triste papel" ecosocialista los últimos días: critica que no están llamando a la participación dando ejemplo y poniendo a disposición de la consulta sus espacios y locales si es necesario.
"Se ha postergado y secuestrado año tras año el debate nacional, y qué modelo y tipo de Estado propone ICV para Catalunya, y se ha renunciado a hacer pedagogía interna", ha dicho.
Para ella, "este secuestro se ha hecho premeditadamente, con la excusa de no dividir el partido", lo que considera un error porque la división es más posible cuando no hay comunicación, confrontación sana entre pensamientos diferentes ni espacios orgánicos para acordar democráticamente las propuestas.
Cree que se ha negado la evidencia del crecimiento constante del independentismo, lo que ha llevado a ICV a una situación difícil "Los que no concebimos un partido como espacio de presión entre los propios adheridos y amigos, sino como instrumento de uso colectivo para alcanzar objetivos, decidimos marchar".
APUESTA POR LA SOBERANÍA
García dice no ser nacionalista pero apoya ahora la soberanía empujada por varios factores: "La intransigencia de los gobiernos españoles, el abuso en el desequilibrio de lo que damos y recibimos desde hace años, y la falta de respeto y estimación hacia la cultura y la lengua de mi país".
"La independencia para mí, como para mucha gente, es una oportunidad para el cambio, para repensar todo en Catalunya, pero, como consecuencia, también en España, y creo que es el mejor revulsivo para remover viejas estructuras e intereses de grupos de poder", remarca.
Asegura que "la aspiración de una gran parte del pueblo de Catalunya es votar y decidir", y ha pedido a ICV estar a la altura y una asamblea extraordinaria donde consulte al conjunto de la organización qué papel quiere tener en el proceso.