Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Catalá dice que a las autoridades catalanes le ha explotado en la cara su simpatía por los okupas

El ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá, ha asegurado este jueves, en relación con la tercera noche de disturbios y altercados 'okupas' en Gràcia (Barcelona), que la "simpatía" o "comportamientos de excesiva cercanía" respecto a determinados colectivos sociales "a veces acaba explotándole en la cara a quien ha alimentado estas situaciones".
Estas declaraciones a los medios antes de inaugurar la Mesa Internacional: "Crisis de refugiados en Europa", en la sede del Consejo General de la Abogacía Española, se producen después de que el candidato del PP por Barcelona y ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, asegurara este miércoles que estos incidentes están vinculados al hecho de "gobernar apoyado en extremistas", en alusión a la CUP.
"A veces, cuando se alimentan determinados movimientos sociales, acaban descontrolándose; algunos comportamientos de excesiva cercanía, simpatía, o la autorización de comportamientos de este tipo de entornos sociales a veces acaba explotándole en la cara a quien ha alimentado estas situaciones", ha expresado.
En esta línea, Catalá ha expresado su apoyo a las "fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, la Policía Municipal y los Mossos d'Esquadra", quienes cuentan entre sus principales obligaciones con la "responsabilidad de hacer cumplir las leyes y garantizar el orden público" de todos los representantes públicos.
"Vivimos en una sociedad democrática y un Estado de Derecho, donde las normas deben respetarse y las reglas de la convivencia están reguladas para todos", ha dicho el ministro en funciones, resaltando el creciente "proceso de radicalidad de una parte de la sociedad que atenta contra los derechos del conjunto de los ciudadanos".
Por último, Catalá ha recordado que lo que España "necesita más que nunca" es un "ejercicio de moderación, sensatez y prudencia", y que todo el mundo "asuma sus responsabilidades".