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Clinton se reúne con la periodista que estuvo encarcelada en Irán por espionaje

La secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo hoy estar "encantada" de recibir a la periodista estadounidense de origen iraní, Roxana Saberi, quien estuvo presa casi un centenar de días en Irán bajo cargos de espiar para EE.UU.
"Estamos absolutamente encantados y obviamente sentimos alivio de que Roxana haya regresado a salvo, con sus padres acá con nosotros", dijo Clinton antes de iniciar una reunión con Saberi en el Departamento de Estado.
La situación que atravesó Saberi en Irán fue "algo de gran preocupación para nuestro país, para la Administración (de Barack) Obama y para mí personalmente no solo como secretaria de Estado sino también como madre y tuve en mi mente a Roxana y a sus padres todos los días", afirmó Clinton.
"Estamos contentos de que ahora esté libre y de vuelta en este país. Hubo muchas personas que trabajaron por ayudarla, rezando por ella, denunciando por todo el mundo, y para mí es un gran momento el darte la bienvenida", dijo la diplomática al dirigirse a Saberi.
Por su parte, la periodista agradeció al presidente Barack Obama, a Clinton y a otras personas en todo el mundo, por el apoyo que recibió en los últimos meses y por la labor que realizaron para lograr su liberación.
"Cuando me enteré de que tenía todo este apoyo mientras estuve en prisión, obtuve mucha fortaleza y esperanza y ya no me sentí tan sola. Es maravilloso estar de regreso en EE.UU.", dijo Saberi, a la vez que expresó su orgullo por sus raíces estadounidenses, japonesa e iraní.
La periodista, de 32 años, se había trasladado a Irán hace unos seis años y desde allí hacía trabajo como periodista independiente para diversos medios de comunicación estadounidenses.
En enero, fue arrestada por la compra de una botella de vino, algo prohibido en Irán. Sin embargo, el 9 de abril pasado, fue acusada de espionaje y al mes siguiente fue condenada a ocho años en prisión.
Saberi apeló el caso y un juez redujo la sentencia a dos años de sentencia suspendida y autorizó su salida de Irán con la condición de que no regresara a trabajar a ese país durante los próximos cinco años.
La periodista fue puesta en libertad el pasado 11 de mayo, llegó a la capital estadounidense el viernes pasado y regresará con su familia en los próximos días.