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Colau incorpora al PSC para ganar estabilidad y "reforzar las políticas de cambio"

Garantizan que no es una "coalición clásica" y que se prioriza la ciudad
El Gobierno de Ada Colau incorpora a los cuatro ediles del PSC liderados por Jaume Collboni con el objetivo de ganar estabilidad y "reforzar las políticas de cambio", ha defendido la alcaldesa este viernes en rueda de prensa con Collboni para presentar su preacuerdo de gobierno, que deberán validar las bases de BComú y PSC.
Ambos han destacado que el preacuerdo --que articulará un ejecutivo de 15 ediles-- no es una coalición clásica ni un "simple reparto de sillas", sino que han acordado un cartapacio que prevé un trabajo conjunto y responsabilidades compartidas en las diversas áreas en vez de compartimentos estancos, ha resaltado Collboni, que será segundo teniente de alcalde.
La propuesta de cartapacio pone a Collboni como segundo teniente de alcalde de Empresa, Cultura e Innovación --en la que la concejal de Comercio y Mercados será edil socialista Monste Ballarín--, mientras que el resto de tenencias de alcaldía seguirán en manos de BComú.
Los ediles del PSC Daniel Mòdol, Carmen Andrés y Montserrat Ballarín serán concejales de Sarrià-Sant Gervasi, Sant Andreu y Eixample respectivamente, además de tener responsabilidades en otras áreas.
Si las bases validan el acuerdo, éste permitirá alcanzar este ejecutivo de 15 ediles, cuando la mayoría absoluta está en 21: Colau ha dicho que "15 no son 21, pero 15 tampoco son 11", que son los concejales del Gobierno municipal hasta ahora.
Tanto Colau como Collboni aseguran que es un pacto en beneficio de la ciudad y no de los partidos, y el dirigente socialista considera que se "contribuye a acelerar el cambio que los ciudadanos votaron" en las elecciones municipales de hace un año.
Además, ha defendido que es un buen acuerdo para la ciudad que cuenta con 122 medidas de cinco ejes: reducir las desigualdades; crear empleo y reactivar la economía; dar prioridad a los barrios; proyectar Barcelona al mundo, y gobernar para los ciudadanos.
DISCREPANCIAS
Colau ha destacado que BComú y el PSC tienen trayectorias muy diferentes pero han optado por anteponer los intereses de la ciudad y de estas discrepancias: "Pese a nuestras diferencias --que existen y no las negamos--, con generosidad y valentía ponemos los objetivos y las necesidades de la gente por delante de los intereses de partido".
Collboni admite discrepancias y que deberán lograr el apoyo de otras fuerzas del consistorio, y ha recordado que él y Colau apoyarán proyectos distintos en la campaña de las elecciones generales: "La fuerza y la virtud de este acuerdo recae justamente en esto: pese a las diferencias, tenemos la capacidad de ponernos de acuerdo por Barcelona".
DESVINCULADO DEL 26J
"No hemos hecho cálculos electorales. Tal vez algunos piensan en estos cálculos y piensan demasiado poco en la ciudad o el país", según Collboni, que ha dicho que este acuerdo ni perjudica ni beneficia a los socialistas fuera del Ayuntamiento, y ha asegurado que para su partido sería más cómodo seguir en la oposición pero que su estilo es arremangarse, en sus palabras.
Tras señalar que la dirección del PSC ha estado constantemente informada sobre las conversaciones y el preacuerdo con Colau, ha avisado: "Este no es un pacto contra nadie, y mucho menos contra el candidato a la Presidencia de España de mi partido. Pedro Sánchez tiene todo mi apoyo para ganar a la derecha, y no creo en absoluto que esto le perjudique".
Ha destacado que, con este acuerdo, los socialistas optan por el cambio en vez del bloqueo, y que el PSC "ha transformado Barcelona durante mucho tiempo. Es parte del cambio, y representa una tradición que, con sus claros y oscuros, ha contribuido a hacer de Barcelona lo que es hoy".
EL PAPEL DE ERC Y LA CUP
Colau ha subrayado que trabajará para "consolidar" mayorías de izquierda en el consistorio para impulsar los grandes proyectos de la ciudad, como el Plan de Barrios, y ha asegurado que tomará la palabra del líder de ERC en el Ayuntamiento, Alfred Bosch, de querer sumar para impulsar Barcelona al margen de las siglas.
Para ella, "existen coincidencias programáticas importantes", y da por hecho que Bosch seguirá buscando acuerdos par impulsar políticas de cambio y que blinden los derechos sociales; en cuanto a la CUP, confía en que actúe en base a políticas y no a partidos.
Collboni también ha dicho que este preacuerdo con BComú no es un pacto contra nadie, y ha asegurado que nadie debe sentirse agraviado por él: "Es la continuidad lógica de una fórmula de hacer política y llegar a acuerdos que ya hemos tenido en los últimos meses".
Colau ha recordado que las bases y miembros de ambas formaciones deberán validar el preacuerdo en votaciones durante la próxima semana y que terminarán la noche del jueves: "Quien tiene la última palabra, como no puede ser de otra manera, son los participantes de las organizaciones".