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Condenado a 3 años de cárcel por agredir sexualmente a una menor en su tienda de golosinas de La Alberca (Murcia)

Un individuo ha sido condenado a tres años de cárcel por agredir sexualmente a una menor en la tienda de golosinas, cigarrillos y refrescos que regentaba en la pedanía murciana de La Alberca, según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press.
Al individuo, que reconoció los hechos y mostró su conformidad con la pena, se le ha prohibido igualmente comunicarse o aproximarse a la víctima a una distancia inferior a 500 metros durante tres años y ha sido condenado indemnizarle con 6.000 euros.
En concreto, la Sección Segunda de la Audiencia Provincial impuso esta condena al individuo al declararle autor de un delito de agresión sexual con la eximente incompleta de drogadicción, por ser adicto a la cocaína.
Los hechos se remontan a las 8.00 horas del 6 de marzo de 2013, cuando el individuo se encontraba en su establecimiento de la calle Aurora y la menor se personó allí con la intención de comprar unos cigarrillos.
El propietario de la tienda invitó a la menor a un refresco y, mientras lo consumía, llegaron unos compañeros de la chica que le invitaron a que se marchara con ellos, pero les contestó que se reuniría con ellos cuando finalizara de consumir la bebida.
Al quedarse solos, el acusado aprovechó la circunstancia para retener a la menor, para lo cual cerró la puerta de acceso a la tienda con llave y bajó las persianas de manera que impidiera ver el interior desde fuera. A continuación la agredió sexualmente.
En un momento determinado, y mientras el procesado retenía a la menor, comenzaron a llamar a la puerta del establecimiento los amigos de la chica que la habían estado esperando en el parque próximo. El procesado trasladó a la menor hasta el aseo para impedir que se marchara, cerrando la puerta pero sin seguridad, permaneciendo en dicho lugar la menor sin decir nada debido al pánico que padecía y al estado de 'shock' en el que se encontraba.
Una vez se hubieron marchado los menores que se interesaban por el paradero de la menor, el procesado continuó con la agresión, diciendo a la chica: "no se lo digas a nadie pero vuelve cuando quieras", según los hechos considerados probados por la sentencia. Los hechos se cometieron por la adicción a la cocaína del procesado.