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Condenados a 9 meses de prisión unos padres que se fueron de copas y dejaron a su hijo de dos años en casa

La titular del Juzgado de lo Penal número 3 de Pamplona ha condenado a 9 meses de prisión por delito de abandono temporal de menor a unos padres que se fueron de copas dejando a su hijo de dos años solo en casa. La sentencia puede ser recurrida.
Los hechos ocurrieron en septiembre de 2013. Los padres, de nacionalidad colombiana y residentes en Barañáin, salieron de su casa a la 1.30 horas para irse de copas, "dejando al menor dormido en su cama y completamente solo", señala la sentencia.
Un rato más tarde, a la 1.55 horas el niño se despertó y abrió la puerta de su casa, bajando descalzo al portal del inmueble, donde fue visto por un vecino que avisó a la Policía Municipal. Los agentes acudieron al lugar y se hicieron cargo del menor.
El niño fue ingresado en el chalet Argaray al no aparecer ni poder ser localizados los padres, quienes volvieron a la casa y se pusieron en contacto con la policía a las ocho de la mañana.
La sentencia aprecia una "dejación de las mas elementales obligaciones" hacia el niño "por parte de quien tiene la obligación legal de prestársela como son sus padres, que pese a saber y ser conscientes de que quedaba solo en casa lo dejaron solo durante largas horas para irse de juerga, donde bebieron alcohol y no se preocuparon lo mas mínimo por su situación hasta el extremo de estar ilocalizables".
En este sentido, la juez apunta que los padres dejaron en casa sus teléfonos móviles y que los agentes intentaron localizarlos "llamando a todos los teléfonos que por todos los medios, incluso llamando y acudiendo a fichas de hospital y pediatra, pudieron encontrar". Pese a ello, añade que "no pudieron dar ni con los padres ni con nadie, familiar o amigo, que se hiciera cargo del menor o diera razón de donde estaban los padres".
Según la sentencia, los padres afirmaron que aquella noche discutieron y para calmarse "salieron de la casa", ante lo que la juez dice que no hubiera supuesto delito si se hubieran quedado junto al domicilio, en la escalera, con posibilidad de oír al menor si se despertaba, "pero en modo alguno puede tener justificación para abandonar el domicilio, y menos aún en este caso en que, además de que no se acredita aquello de que estaban arreglando sus problemas de pareja, se fueron, con los problemas por lo visto ya arreglados, a tomar copas junto con unos amigos con los que habían quedado".