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Condenan a un hombre a 13 años de cárcel por intentar matar a su mujer tras prender fuego a su habitación

La sección primera de la Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a un hombre a la pena de 13 años de prisión por intentar matar a su mujer, de la que se encontraba en trámites de separación, tras prender fuego a la habitación en la que dormía. En ese momento, la pareja vivía en la misma casa pero dormía en habitaciones separadas, y junto a ellos estaba su hijo menor de cinco años.
El tribunal ha condenado a este hombre como responsable de un delito de asesinato en grado de tentativa, con la circunstancia agravante de parentesco. Junto a la pena de prisión, le prohíbe acercarse a la víctima por el tiempo de 15 años, y le condena a pagarle una indemnización de 31.530 euros por secuelas, perjuicios y daños morales.
El condenado y su mujer contrajeron matrimonio en el año 2005, y fruto de su relación tuvieron un hijo. Los hechos se remontan al 23 de marzo de 2013, momento en el que la pareja se encontraba en trámites de separación.
Ese día, sobre las 6,00 horas, llegó la mujer a la vivienda tras haber estado trabajando toda la noche, le dio un beso a su hijo, que esa noche estaba durmiendo en la habitación con su esposo, desayunó, se puso el pijama y se fue a dormir a otra habitación, cerrando la persiana.
El hombre esperó unas dos horas aproximadamente a que la mujer se durmiera y cogiera un sueño profundo, y en ese instante entró en su habitación y apiló en un rincón dos maletas y gran cantidad de papeles, a los que prendió fuego, según consta como probado en la sentencia.
Para asegurarse de la muerte de su esposa, cortó previamente la cuerda de la persiana para que la misma no pudiera levantarla si se despertaba, y una vez las llamas prendieron sobre los objetos de la habitación, alcanzado incluso un armario contiguo, salió y cerró la puerta.
Transcurrido un tiempo, la mujer se despertó por el humo negro que le dificultaba la respiración y, al percatarse del fuego, se levantó corriendo hacienda la puerta y tiró hacia dentro del pomo, pero notó que alguien desde fuera se lo impedía, por lo que comenzó a gritar. En un momento pudo percatarse que esa persona era su marido, que le impedía salir.
La mujer logró abrir hasta en tres ocasiones la puerta, pero el hombre aprovechó para abalanzarse sobre ella y empujarla hacia el rincón donde se encontraba el fuego, con lo que cayó reiteradamente sobre las llamas.
En un último intento, la mujer se incorporó de las llamas y esta vez si que logró vencer la resistencia del hombre. Así, salió de la habitación y pudo dirigirse a la puerta de entrada a la vivienda, hasta que salió al rellano, donde ya se encontraban los vecinos alertados por los gritos.
La mujer fue trasladada a la Unidad de Quemados del Hospital la Fe de Valencia, donde quedó ingresada con pronóstico muy grave por quemaduras de segundo grado en un ocho por ciento de su cuerpo, situadas, entre otros, en muñeca, mano derecha, oreja y cuero cabelludo.