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El Congreso prevé colocar ya el retrato de Marín en su Galería de Presidentes, sin organizar acto oficial

El Congreso tiene previsto colocar en próximos días el retrato del socialista Manuel Marín que formará parte de la Galería de Presidentes en la que quedan inmortalizados los máximos responsables de la institución, pero no hay intención de organizar un acto oficial pues el propio homenajeado, que presidió la Cámara entre 2004 y 2008, no lo deseaba.
Según han informado a Europa Press fuentes parlamentarias, el retrato que Marín encargó a la fotógrafa Cristina García Rodero, llegó hace semanas a la Cámara Baja, donde también espera su turno para ser colgado el de José Bono, quien sucedió a Marín en la segunda legislatura del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
La primera planta del Palacio de la Carrera de San Jerónimo, donde está instalada la Galería de Presidentes, fue sometida el año pasado a unas obras de acondicionamiento que conllevaron la retirada de todas los cuadros el año pasado.
YA SE HA HECHO HUECO
Hace unas semanas, las imágenes de los presidentes se volvieron a colgar y ya se hizo hueco para los cuadros de Marín y Bono. Habitualmente estos retratos se inauguran en un acto oficial con presencia del presidente en ejercicio y del homenajeado, pero en esta ocasión será distinto.
El actual presidente, Jesús Posada, siempre ha defendido que esta tradición tenía que continuar y que los cuadros debían descubrirse siguiendo el orden cronológico de los presidentes es decir, primero el de Marín y después del de Bono.
Ambos cuadros ya fueron objeto de cierta polémica por su precio, ya que se encargaron ya en plena crisis económica. De hecho, el pasado mes de enero el propio Bono confesó que de haber sabido lo que iba a costar su retrato no se lo habría hecho.
UNA FOTO DE CASI 25.000 EUROS
En concreto, la imagen que Bono encargó a Bernardo Torrens, el autor del cuadro de Félix Pons que forma parte de la Galería de Presidentes, costó 82.600 euros, el triple que la fotografía de Marín, valorada en 24.780 euros.
Tanto Marín como Bono han evidenciado que no tenían ninguna prisa en ver lucir sus retratos en las paredes del Congreso, pero Posada ha decidido que hay que dar ya salida a los cuadros y tiene decidido colgar ya el de Marín, aunque sea sin presencia del protagonista del homenaje.