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El Consejo de Europa recomienda atender a las costumbres islámicas en prisión para prevenir la radicalización yihadista

El Consejo de Europa ha emitido una serie de directrices para sus 47 Estados miembros con el objeto de trabajar para prevenir la radicalización yihadista de los presos y personas en libertad condicional, y rehabilitar a las personas que ya se han radicalizado.
Entre las recomendaciones de este organismo se incluye que las prisiones tengan "en cuenta las tradiciones culturales y religiosas sobre la nutrición, el vestuario, las oportunidades de culto y fiestas religiosas" así como "garantizar una presencia adecuada de los representantes religiosos de todos los credos".
El Consejo de Europa recuerda que, según "informes oficiales", algunos autores de actos terroristas en los últimos años se radicalizaron en prisión o en libertad condicional. "El hacinamiento, las condiciones inadecuadas, las manifestaciones de discriminación racista o islamofobia o medidas disciplinarias desproporcionadas son factores que aumentan el riesgo de radicalización entre la población", sostiene la institución en un comunicado.
En palabras del secretario general del Consejo de Europa, Thorbj*rn Jagland, "la lucha contra el terrorismo es una prioridad" y es necesaria "una respuesta unida y coordinada". "También es necesario tomar medidas para hacer frente a los delincuentes violentos extremistas en las cárceles y para evitar que se radicalicen los internos. Las pautas pueden ser una herramienta útil en ese sentido", añade.
Las directrices avalan la buena gestión de las prisiones como base indispensable para la prevención de la radicalización y la introducción de programas de salida y reintegración eficientes.
Se promueve el concepto de "seguridad dinámica", es decir, "que el personal penitenciario no sólo debe proteger los internos", sino también "conocer sus preocupaciones y ser entrenados para reconocer los signos de radicalización, evaluar los riesgos y hacer frente al problema". "También tienen que ser entrenados en la mediación intercultural y la gestión de crisis", recomienda.
"Con el fin de favorecer su reinserción social, se deben ofrecer actividades educativas apropiadas y programas especiales de tratamiento, incluyendo el uso de mentores y ex extremistas violentos seleccionados que pueden servir como ejemplos positivos", zanja.