Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Critican que los cambios en la política hacia Cuba no legalice los viajes a la isla

El Centro para los Derechos Constitucionales (CCR) criticó hoy que los cambios en la política hacia Cuba firmados por el presidente de EE.UU., Barack Obama, no incluyan la derogación de la prohibición de los viajes a la isla.
Los cambios en la política restrictiva hacia Cuba, incluidas en una amplia ley presupuestaria, prohíbe el uso de fondos federales para hacer cumplir unas restricciones impuestas en 2004 por el entonces presidente George W. Bush a los viajes a la isla.
El CCR puntualiza en un comunicado que la medida simplemente impide la puesta en práctica de las restricciones, pero no las deroga y el viajar a Cuba sigue estando prohibido.
"La Administración Obama no ha levantado la prohibición a los viajes familiares, simplemente los suaviza por unos meses", asegura la organización defensora de los derechos civiles.
La organización de derechos civiles con sede en Nueva York advierte que la ley en contra de los viajes sigue vigente y que cualquiera que viaje a Cuba para visitar a sus familiares violaría la legislación y podría afrontar sanciones de las autoridades.
"Los que quieren controlar a dónde pueden viajar los estadounidenses o lo que pueden ver, deben darse cuenta de que cincuenta años después los discursos de la Guerra Fría están agotados y son obsoletos", valora.
El Centro para los Derechos Constitucionales considera que "vivimos en un mundo nuevo y diferente al de principios de los años sesenta", cuando EE.UU. decretó un embargo a Cuba.
Recuerda que el Gobierno cubano ha demostrado que puede sobrevivir a pesar de las restricciones y que cultiva las relaciones con otros países, por lo que la prohibición de los viajes simplemente sirve para negarle el disfrute de sus derechos a los estadounidenses y mantener separadas a las familias cubanas.
"Deseamos que el nuevo liderazgo demócrata con el presidente Obama a la cabeza corrija esta situación de inmediato permitiendo, primero a los cubanoamericanos visitar a sus familias, y luego a todos los estadounidenses, disfrutar de su derecho constitucional y humano a viajar", afirma el comunicado.
La organización de derechos civiles advierte de que el derecho a preservar las relaciones familiares está profundamente arraigada en la primera y quinta enmienda de la Constitución de EE.UU., mientras que las leyes internacionales de derechos humanos señalan que mantener las relaciones familiares "forma parte del concepto de la libertad ordenada".
Una de las grandes novedades de los cambios incluidos en la ley presupuestaria firmada por Obama es que los cubano-estadounidenses podrán viajar a la isla una vez al año y por el tiempo que quieran, en lugar de cada tres y durante 14 días, como estableció el presidente Bush hace más de cuatro años.
Además, relaja el envío de remesas a Cuba, elimina restricciones para enviar comida o medicinas y se amplía la definición de familiar para incluir ahora también a los primos y tíos.