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Diseñar una estrategia con EEUU para Iberoamérica, reto de De Laiglesia

La secretaria de Estado de Cooperación Internacional, Soraya Rodríguez, y el nuevo secretario de Estado de España para Iberoamérica, Juan Pablo de Laiglesia, durante el acto en el que éste tomó posesión del cargo en sustitución de Trinidad Jiménez. EFEtelecinco.es
Establecer una nueva estrategia de cooperación entre España y Estados Unidos en América Latina para trabajar juntos en escenarios como Cuba es el principal reto que tiene por delante el nuevo secretario de Estado para Iberoámerica, Juan Pablo de Laiglesia.
De la Iglesia, que releva en el cargo a la nueva ministra de Sanidad y Políticas Sociales, Trinidad Jiménez, cuenta con el aval de su dilatada experiencia en Iberoamérica.
En sus 35 años como diplomático, ha sido director general de Política Exterior para la región, responsable de las relaciones económicas y embajador en México y Guatelama, donde llegó a ser parte activa en la mediación que España propició para tratar de resolver la guerra civil que azotaba al país centroamericano.
Su último cargo, el de responsable de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), que ha ejercido desde 2004, también le ha permitido conocer a fondo la zona y tener una visión más completa de sus principales problemas.
De Laiglesia tendrá como nueva tarea dar forma a la alianza que España y Estados Unidos se han propuesto entablar ante el interés del presidente estadounidense, Barack Obama, de promover una política latinoamericana más activa.
España ha asumido el reto de hacer de punto de encuentro en el triángulo Europa, Estados Unidos y América Latina, sin perder peso propio en la región donde cuenta con mayores intereses.
El nombramiento de De la Iglesia coincide en el tiempo con la decisión de Obama de levantar las restricciones a los viajes a Cuba y al envío de remesas, un punto de inflexión en la política estadounidense hacia Cuba.
España ya decidió abrir una nueva etapa de diálogo con el régimen castrista en abril de 2007, a la que dará continuidad el nuevo secretario de Estado, apoyando a su vez las medidas de apertura de EEUU y la UE hacia la isla.
Como principal premisa de trabajo, De Laiglesia heredará el compromiso de mantener buenas relaciones con todos los países iberoamericanos, con independencia de su color político y la idiosincrasia de algunos de sus dirigentes, como el venezolano Hugo Chávez y el boliviano Evo Morales.
Afianzar la relación con los socios estratégicos -Argentina, Chile, Colombia, Brasil y México-, favorecer las inversiones de empresas españolas y contribuir al desarrollo democrático y social son también objetivos troncales para el nuevo secretario de Estado.
Tiene además por delante definir el papel de España en la celebración de los bicentenarios de las repúblicas iberoamericanas que comienza este año, que se pretende que sea más de acompañamiento que de protagonismo.
A De Laiglesia le llega por sorpresa el nombramiento, puesto que el Gobierno le había designado hace menos de un mes embajador en misión especial para Asuntos Humanitarios y Sociales.
Casado y con cuatro hijos, la Secretaría de Estado para Iberoamérica supone un reconocimiento para una persona entregada, dialogante, discreta y eficiente, como le describen en el Ministerio de Asuntos Exteriores.

Por Carlos Pérez Gil