Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

EE.UU. debe hacer más para controlar el flujo de armas y dinero hacia los narcos, dice Obama

El presidente de EE.UU., Barack Obama, admitió hoy que su país debe hacer más para controlar el flujo de armas y dinero hacia las bandas de narcotraficantes en México.
En una rueda de prensa televisada en horario de máxima audiencia, Obama habló así en relación con el anuncio de hoy del despliegue de más agentes federales contra el narcotráfico en la frontera sur, como parte de un plan "integral" para la seguridad en la zona.
Según el mandatario, el plan contempla el envío de millones de dólares en equipos y personal adicional para mejorar la vigilancia de la zona, en un "esfuerzo coordinado" con el Gobierno del presidente mexicano, Felipe Calderón.
"Estamos dando pasos para garantizar que la frontera se encuentre protegida", agregó Obama, que no quiso indicar si contempla el envío de tropas a la frontera, como ha solicitado el gobernador de Texas, el republicano Rick Perry.
"Seguiremos supervisando la situación, si las medidas que tomamos no funcionan entonces haremos más", señaló el gobernante, quien tuvo abundantes palabras de elogio hacia Calderón, del que alabó su "valentía" y sus esfuerzos para hacer frente a "una situación muy difícil".
Al igual que el Gobierno mexicano redobla sus esfuerzos para hacer frente a esa lacra, el Gobierno de EE.UU. "tiene que hacer más para combatir el flujo de armamento y de dinero" hacia las bandas de narcotráfico, aseveró.
Esas armas y esa financiación que llega desde Estados Unidos "es parte de lo que les hace tan peligrosos", admitió Obama.
El plan, anunciado hoy por la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, supone el envío de más agentes federales a la frontera, una mayor capacidad para recabar datos de inteligencia y cooperación entre las autoridades locales y estatales de EE.UU. y los agentes policiales en México.
La iniciativa antinarcóticos involucra a agentes de los departamentos de Seguridad Nacional y de Justicia, de la DEA y el FBI, así como de la Oficina para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego (ATF), según un documento distribuido por la Casa Blanca.
Algunos de los agentes ya han sido desplegados y otros serán enviados en los próximos días, con la idea de completar su desplazamiento por el suroeste del país en un plazo de 90 días.
Además, el Departamento del Tesoro aumentará sus operaciones contra el lavado de dinero y el contrabando de dinero que fluye a los narcotraficantes.
Para atajar el consumo de drogas en Estados Unidos, el Gobierno ya dispone de unos 5.000 millones de dólares para reducir el uso de estupefacientes de este lado de la frontera y para programas de prevención y tratamiento.
La estrategia antinarcóticos se produce en paralelo a la serie de visitas de funcionarios de alto nivel a México, que culminará con la del propio presidente Obama el próximo 16 de abril, rumbo a la V Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, viaja al país vecino este miércoles, mientras que Napolitano y el secretario de Justicia, Eric Holder, lo harán la próxima semana para una conferencia sobre el contrabando de armas y para consultar con sus colegas mexicanos otras medidas de seguridad.