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ETA empieza a captar a sus pistoleros a los ocho años

En el estudio, titulado "Así capta ETA a jóvenes vascos", se afirma que la primera fase es la de captación y adoctrinamiento y se da entre los ocho y los 14 años. La segunda busca el compromiso, entre los 14 y los 18. Y la tercera, la pertenencia, cuando asumen que "hay que matar, a partir de los 18 años".

En este sentido, la publicación sostiene que "la adhesión de los jóvenes en la práctica del terrorismo se genera, sobre todo, entre los amigos y la familia". Asimismo, señala que "muchos padres confiados envían inocentemente a sus hijos a realizar actividades deportivas y de tiempo libre y allí mismo, sin su conocimiento, comienza el adoctrinamiento y la captación sutil y, en algunos casos, eficaz".
Según algunos padres afectados, "jóvenes monitores pueden aprovechar ciertas complicidades ambientales para inocular y detectar rasgos de esencialismo nacionalista vasco desde edades muy tempranas".
La revista apunta que "la izquierda abertzale ha buscado el adoctrinamiento a través de organizaciones como 'Kimuak' y de 'Ikasle Abertzaleak'".
Se trata de que los jóvenes participen en muchos eventos abertzales, como la organización de "gazte Topaguneak" (encuentros juveniles) y "mendi martxak" (marchas al monte) o "gazte martxak" (marcha de jóvenes), así como plataformas ecologistas como "AHT Gelditu!" (Paremos el TAV-Tren de Alta Velocidad!). 
La revista de la Fundación de Víctimas destaca que para integrarse del todo en la organización terrorista "es necesario un compromiso que no todos los jóvenes abertzales están dispuestos a elegir: el de matar".

También se destaca que en los últimos años se ha observado una concentración de jóvenes miembros de ETA procedentes de las capitales, en especial en San Sebastián y Bilbao, así como en las localidades de más de 30.000 habitantes.