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Embajador estadounidense descarta el retorno de nicaragüense deportada

El embajador Callahan dijo que si bien Estados Unidos es un país de inmigrantes, Washington "tiene plenos derechos de proteger y de controlar sus fronteras y también la inmigración". EFE/Archivotelecinco.es
El embajador de Washington en Managua, Robert Callahan, descartó hoy autorizar el retorno a Estados Unidos de la nicaragüense Maricela Vallejos de Soza, quien fue deportada el 28 de enero pasado, mientras sus hijos se quedaron en Miami.
"Es una cosa muy penosa y difícil. Nosotros no queremos que las familias sean separadas, pero los hijos de ella (Maricela) pueden regresar a Nicaragua", señaló el diplomático, tras participar en un acto en un colegio público en Managua.
Callahan dijo que el caso de Maricela "es muy complicado", como casi todos los casos de inmigrantes, sin embargo enfatizó en que la nicaragüenses "desgraciadamente" estuvo viviendo en Estados Unidos con "un estatus ilegal".
"En realidad ella (Maricela) recibió órdenes de salir de Estados Unidos en 2006 y vivió allá por más de dos años" de forma ilegal, añadió.
El embajador Callahan dijo que si bien Estados Unidos es un país de inmigrantes, Washington "tiene plenos derechos de proteger y de controlar sus fronteras y también la inmigración".
"En Estados Unidos queremos una inmigración legal y ordenada, porque si es una inmigración masiva ilegal tiene consecuencias no solamente para la economía de Estados Unidos, sino también para la seguridad", indicó el diplomático, quien dijo ser nieto de un inmigrante irlandés.
Vallejos de Soza, de 32 años, fue capturada en diciembre en Miami (Florida), donde residía con sus dos hijos, por el Servicio de Inmigración y Aduanas cuando regresaba de dejar a sus hijos en la escuela y estuvo en un centro de reclusión hasta que fue deportada.
Madre de Cecia, de 12 años, y Ronald, de 9 años, que hicieron una huelga de hambre para evitar la deportación de su progenitora, Vallejos de Soza ha dicho que espera que las autoridades norteamericanas revisen su caso para poder reunir a su familia.
Sus hijos, nacidos en Estados Unidos, adonde llegó Soza en 1997, tras cruzar la frontera de manera ilegal, están al cuidado de un tío, Fausto Soza, y de Nora Sandigo, directora ejecutiva de la Fraternidad Americana, una organización que defiende los derechos de los inmigrantes en ese país.
En Estados Unidos también reside su esposo, Ronald Soza, que también vive ilegal en Estados Unidos.
Su hija Cecia cuenta con residencia legal en Estados Unidos y Ronald nació en ese país, de donde es ciudadano por derecho.
Vallejos de Soza tuvo la oportunidad de presentar su caso ante un juez de inmigración de Estados Unidos, que ordenó su deportación al descartar que fuera candidata para un alivio migratorio.
La nicaragüense, que estuvo detenida 42 días en un Centro de Transición de Pompano Beach de Miami, recurrió la decisión del juez ante la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) que desestimó el caso el 21 de julio de 2006.