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España controlará los fardos de los porteadores para evitar el tráfico ilegal de armas desde Ceuta hacia Marruecos

Las autoridades españolas reforzarán sus medios humanos y materiales en el nuevo paso fronterizo reservado para porteadores marroquíes del 'Tarajal II', que se prevé abrir durante las próximas semanas, para, entre otros objetivos, "evitar el posible tráfico de armas desde la ciudad autónoma hacia el país vecino en el contexto de amenaza yihadista existente".
Según han avanzado fuentes de la Delegación del Gobierno en Ceuta, el trasiego de salida hacia Marruecos de los miles de ciudadanos del Reino alauita que sobreviven transportando todo tipo de mercancías adquiridas en la ciudad española dejará de estar "exento de cualquier tipo de control", como ha venido sucediendo hasta ahora.
La apertura del 'Tarajal II' conllevará el cierre del puente del Biutz, un paso enrejado abierto durante la primera legislatura de Zapatero en La Moncloa y reservado para el tránsito de porteadores sólo en dirección a su país de origen y exclusivamente en horario de mañana. A falta de aduana comercial, ambos países encauzaron desde 2005 el paso de bultos por ese canal "sin ninguna revisión de la documentación de las personas o de las mercancías que portan" por parte de las Fuerzas de Seguridad españolas, que se limitan a "ordenar" su entrada.
En el nuevo espacio, que corre en paralelo a la frontera oficial y que estará igualmente reservado para porteadores transfronterizos, sí estará presente la Guardia Civil, que contará con medios para detectar el tráfico ilegal de armas, una de las "preocupaciones" de ambos países.
El Ministerio del Interior tiene "prácticamente terminada" la infraestructura, que ha costado más de un millón de euros y que también incorpora tornos, y está a la espera de que Marruecos acondicione el otro lado del nuevo paso para proceder a su apertura.