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España es "líder mundial" en identificación de criminales a través de la voz, según un experto criminalista alemán

El exdirector del departamento de Criminalística de la Polícía Federal Alemana y catedrático de Fonética en la Universidad de Marburg, Hermann J. Künzel, ha defendido esta semana en Santander que la Policía y la Guardia Civil españolas son "líderes mundiales" en la identificación de criminales a través de la voz y que España ha exportado sistemas de reconocimiento automáticos con "gran éxito".
Así se pronunció durante una entrevista realizada en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) con motivo de su participación en el Congreso Anual de la 'International Association for Forensic Phonetics and Acoustics', que se ha celebrado por primera vez en España, coordinado por la responsable del Laboratorio de Fonética del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Juana Gil.
Künzel, con responsabilidades en la policía alemana entre 1980 y el año 2000, puso en marcha una unidad de identificación de voz, "técnica y fonética", y colaboró con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado español en casos como el de la desaparición de la joven Anabel Segura.
"Nuestra tarea fue la de establecer un perfil de la voz del secuestrador e introducirlo en un programa de televisión para buscar la colaboración de los espectadores", relató.
En esta investigación se obtuvieron más de 1.500 indicios y se consiguió una pista definitiva para resolver el caso, en un momento en el que, según precisó, "la identificación automática no existía".
"Entré en contacto con los creadores del sistema español Identivox, que se ha convertido en el estándar mundial y que se ha exportado a todo el planeta".
El catedrático explicó que existe un consenso en la comunidad científica para potenciar dentro de la fonética forense dos vertientes.
Por un lado, está la componente fonética, lingüística o médica, que compara la cualidad de las voces, los dialectos o los rasgos de estratificación social mediante una gama de parámetros que establecen la identidad y, por otro lado, la identificación a través de un sistema automático "completamente independiente del idioma" que valora las resonancias particulares e individuales que se utilizan para hablar, "muy especiales y típicas", y que aporta una estadística de verosimilitud.
"Nosotros, como expertos, no decimos si es la identidad o no de la persona que buscamos, sino que aportamos datos sobre su verosimilitud.
Es tarea de los tribunales decidir si ese factor es suficiente para condenar a una persona", recordó Künzel, quien alabó el nivel de precisión "difícil de superar" de los sistemas automáticos de identificación de voz.
Además, adelantó las posibilidades de estos avances en el sector militar o en los servicios secretos para monitorizar líneas de teléfono e interpretar conversaciones en distintos idiomas como se hace, por ejemplo, en Afganistán.
"El futuro es el método automático y el futuro ya ha comenzado", concluyó el especialista.