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FAES denuncia que el derecho a decidir es "ilegal" y se basa en "la invención de un agravio inexistente"

La fundación de Aznar concluye que "la secesión es el más absurdo y gratuitamente destructivo empeño" de la historia de Cataluña
La Fundación FAES, que dirige el expresidente del Gobierno José María Aznar, ha publicado este jueves un informe en el que denuncia que el derecho a decidir es "ilegal" y que "es un proceso sin razones que se apoya en la invención de un agravio inexistente".
El documento titulado '20 preguntas con respuesta sobre la secesión de Cataluña' consta de más de 80 páginas y "ofrece una argumentación sólida de los aspectos históricos, jurídicos, políticos, sociales y culturales" que están presentes en el desafío catalán. Asimismo, se estructura en cuatro apartados en los que se responde al porqué, al cómo, al coste y al resultado previsible del proceso soberanista.
En todo caso, el informe ha sido elaborado tanto dentro como fuera de Cataluña por académicos, políticos, economistas y miembros de la sociedad civil, y las respuestas finales están respaldadas por un trabajo previo de reflexión y debate.
El proceso secesionista, afirma FAES, "de forma consciente se está desarrollando fuera del Estado de Derecho". Igualmente insiste en que "la consulta es inconstitucional e ilegal", y lo es "en su fundamento, el derecho a decidir" y en sus procedimientos, "con los que se ha querido extender la falsa impresión de que la consulta es posible, legal e inevitable".
Según concluyen los autores, "la secesión probablemente es el más absurdo y gratuitamente destructivo empeño político, económico y social de la historia de Cataluña". Asimismo, subraya que "mientras se fabrica una memoria de expolios y agravios se olvida que las libertades y el autogobierno son posibles por la Constitución, no a pesar de ella".
FAES afirma en el prólogo del informe que el documento ha sido editado también en catalán, y ha sido elaborado desde "el convencimiento de que la secesión, si llegara a producirse, lejos de ser expresión de la identidad catalana, solo sería resultado de la fractura de esa misma identidad", tanto de los catalanes como de los españoles.
En el prólogo se asegura también que "el proceso secesionista quiere presentarse como la máxima expresión democrática", y sin embargo, "suspende los criterios que definen lo que la democracia implica", como son el "Estado de derecho, instituciones representativas y pluralidad". Asimismo, recuerda que "se habla de un pretendido 'derecho a decidir' sin aclarar que éste no existe".
El informe alerta de que la ruptura produciría que Cataluña saliera de Europa. "El secesionismo no sólo no cabe en la UE por razones jurídicas, sino porque atenta contra el espíritu de todo el proceso europeo", subraya.
Según sus autores, el secesionismo oculta y falsifica las consecuencias económicas de su proyecto e impone sus propios intereses políticos sobre los de los catalanes". "Hablar de 'expolio' expresa un profundo desconocimiento y una grave despreocupación por la suerte de los catalanes, cuya vida cambiaría a peor de hacerse realidad la secesión", asegura.
Por último, respecto a las consecuencias de una eventual secesión, FAES expone que "la soledad y debilidad institucional y económica de la Cataluña escindida la convertirían en un territorio vulnerable e irrelevante en el plano internacional". Así, lo define como un "acto contrario a la civilización política española y europea, que los catalanes han contribuido a hacer posible".
Esta no es la primera vez que FAES publica un informe para analizar la situación de Cataluña. Ya en noviembre de 2012 elaboró 'El mito fiscal. Razones para un debate', en el que desmontaba las tesis del expolio fiscal y cuestionaba las propuestas nacionalistas para alterar el sistema de financiación.