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Feijóo ve factible recortar diputados por trámite de urgencia y propone bajar sobre un 25% las subvenciones a partidos

Considera irrenunciable "apuntalar por ley" antes de las autonómicas los plazos máximos de espera para los enfermos más graves Admite que no ha decidido cuándo convocará las elecciones, pero advierte que el próximo Gobierno "no puede tener un mes y medio para conformarse"
Considera irrenunciable "apuntalar por ley" antes de las autonómicas los plazos máximos de espera para los enfermos más graves
Admite que no ha decidido cuándo convocará las elecciones, pero advierte que el próximo Gobierno "no puede tener un mes y medio para conformarse"
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ve factible acometer la reforma de la Ley electoral gallega para recortar diputados por trámite de urgencia ya que sólo requiere "modificar un número y poner 61 donde hay 75". "Me da la sensación de que no se tarda mucho entre una cosa y la otra", ha manifestado, tras ser preguntado por si considera posible recurrir a la vía más ágil para aprobar una norma en la Cámara.
En un escenario en el que la ciudadanía exige "no sólo medidas, sino gestos" para seguir apoyando a las instituciones, Feijóo ha señalado en una entrevista concedida a Europa Press que, en todo caso, no basta con reducir un 18 por ciento los parlamentarios, sino que también hay que rebajar sus sueldos, así como las subvenciones a los partidos políticos.
"Hay que reducir las subvenciones a partidos políticos porque esas ayudas estaban previstas con un presupuesto de la Xunta de 12.000 millones de euros y ahora serán 8.400", ha justificado Feijóo, para añadir que su "propuesta" es bajar las subvenciones a partidos "en torno al 25 por ciento". Sindicatos y empresarios, ha recordado, también han sufrido recortes en las ayudas que les llegan de las arcas públicas.
En relación a las subvenciones para partidos con representación parlamentaria, la instrucción que dictó la Xunta poco después de la convocatoria formal de las elecciones de 2009 determinaba 19.413,66 euros por cada escaño obtenido; setenta y dos céntimos por cada voto conseguido y 20 céntimos por elector por gastos de envío directo de sobres, papeletas o propaganda y publicidad electoral.
Tres años y medio después, Feijóo justifica su propuesta de bajar estas ayudas, así como el recorte de parlamentarios y sus sueldos, en base a la difícil situación económica y a que "hay que entender a la gente". "Estamos en una situación en la que se necesitan no sólo medidas, sino también gestos para que la gente siga apoyando a sus instituciones y no entrar en el bucle de hacer una enmienda a la totalidad y plantear cuestiones antisistema", ha avisado.
Por ello, sostiene que la oposición se equivoca al defender "un Parlamento de 75 diputados al coste de 61". "A mí me gustaría tener un Parlamento de 61 diputados al coste de 47", ha contrapuesto, antes de replicar a las "malintencionadas" críticas de ventajismo electoral de PSdeG y BNG que "con 61 escaños no hubiese cambiado ningún Gobierno en los últimos 30 años de la Xunta".
"BUSCAR NÓMINAS"
"Si la actual oposición no es capaz de conseguir un porcentaje de votos similar al que consiguieron Touriño y Quintana no es mi problema, es el suyo", ha continuado Feijóo, quien vincula el rechazo de los grupos de la oposición, que ya han advertido de que no participarán de esta reforma, con su interés en "buscar nóminas" en el Pazo do Hórreo "que les permitan colocar sus distintas tendencias".
Dicho esto, ha advertido de que la Cámara "no está para solucionar las divisiones internas de un partido", sino para "representar a los ciudadanos cumpliendo el Estatuto". Al tiempo, ha negado que su propuesta de recortar diputados dé la razón a quienes opinan que sobran políticos. "¿Por qué sobran políticos cuando los diputados que planteamos son los que dice el Estatuto que tenemos que tener?", se ha preguntado.
Tras incidir en que la horquilla del Estatuto establece "entre 60 y 80 diputados", ha defendido que una Cámara de 61 es "igual de democrática" que una de 75 y, preguntado sobre la posibilidad de variar el fijo de 10 parlamentarios por provincia para garantizar que el peso de todos los votos sea el mismo, ha advertido de que abrir el debate poblacional puede "perjudicar" a Galicia si se traslada al ámbito estatal.
"Si entramos en ese debate, imagínese un voto de un madrileño o de un barcelonés frente al de un coruñés o de un pontevedrés en la elección de las Cortes Generales", ha ejemplificado, antes de reafirmarse en que "el voto en función de la población en sentido estricto" a Galicia "no le interesa".
LEY DE ESPERA SANITARIA
En el tramo final de la legislatura, preguntado por qué compromisos pendientes ve irrenunciables antes de las elecciones, Feijóo se ha referido "a la segunda fase" de la reducción de la administración y entes paralelos. También ha aludido a la fusión del Consello Económico e Social (CES) y del Consello Galego de Relacións Laborais, así como a la integración del Consello Galego da Competencia y el Instituto Galego de Consumo (IGC), que comprometió en el último debate de política general.
Cumplir con el déficit público y "apuntalar por ley, antes de disolver la Cámara, los tiempos máximos de espera sanitaria --como ha pedido el PP--, también es fundamental para el presidente, quien ve necesario "seguir insistiendo en que Galicia tiene un autogobierno más ágil, menos pesado, más eficiente y que aumenta los derechos sociales pese a la crisis económica".
Sobre el contenido del anteproyecto que sacará adelante, ha aludido a "proteger el derecho a la elección del ciudadano, que sea el que le diga a la administración a dónde va a ir y no al contrario". También, ha subrayado que se garantizarán los tiempos máximos de espera sanitaria en las enfermedades más graves.
"La atención a patologías prioritarias debe tener una garantía legal y que, si no se cumple, pueda ir a otro centro y pasar la factura a la administración", ha sentenciado, para insistir en que, a día de hoy, la atención a las enfermedades de mayor prioridad "ya está en unos parámetros francamente buenos, de 15 o 16 días".
"CUMPLIMIENTO TAXATIVO" DE LOS PAGOS
A lo largo de la entrevista con Europa Press, Feijóo ha reivindicado en repetidas ocasiones la "solvencia" de Galicia y, preguntado por las quejas de colectivos como los centros de personas con discapacidad por el retraso de pago en las facturas, ha replicado que la Xunta "cumple taxativamente con el acuerdo de que no haya demoras por encima de los 60 días".
Con todo, ha admitido que "todas" las administraciones "están sufriendo tensiones de tesorería" porque "está bajando la recaudación". Además, ha esgrimido que la Xunta no quiere suscribir la deuda que tiene autorizada "en un momento de mayor riesgo" en los mercados. "Yo no quiero gastarme el dinero de los gallegos porque no es mío. A mí me pagan por administrarlo", ha reflexionado.
A renglón seguido, ha recordado la "herencia" que recibió cuando tomó las riendas de la Xunta porque "hubo quien gastó 2.300 millones más de los que tenía presupuestado". Frente a ello, ha insistido en que él se ajustará al objetivo de déficit y que, "aunque podría dejar 300 o 400 millones comprometidos fuera de la contabilidad", ya que está en su último año de gobierno, no lo hará porque no lo ve "correcto ni ético".
GALICIA "NECESITA UN GOBIERNO"
Preguntado por si cree que Galicia debería empezar 2013 con un nuevo Gobierno que asuma desde los primeros meses la labor de frenar la crisis, ha replicado que "lo dirá cuando lo tenga decidido", dando a entender que aún reflexiona sobre cuando fijará la fecha de las elecciones autonómicas.
En cualquier caso, ha proclamado que Galicia "necesita un Gobierno" y que "cuanta menos interinidad mejor" porque "no hay tiempo" y la comunidad "se juega todas las semanas cosas importantes". Por ello, "no tiene dudas" de que el próximo Gobierno "no puede tener un mes y medio para conformarse" ni de que "no se puede perder mucho tiempo en períodos preelectorales y campañas al uso".
"Estamos en un escenario en el que hay que mantener la solvencia", ha aseverado, para concluir que él "nunca" ha vivido una situación como la que enfrenta ahora mismo España.