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Fernández Díaz ve con "reservas" un cuerpo europeo de fronteras que España no necesita "para nada"

El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, ha expresado este lunes las "reservas" del Gobierno a la propuesta de Bruselas de crear un cuerpo europeo de guardias de fronteras, porque considera que es un instrumento que España no necesita "para nada" ya que cumple con "responsabilidad y eficacia" las tareas de control de sus fronteras.
"España está controlando con solidaridad, con responsabilidad, con eficacia y con profesionalidad sus fronteras ( * ). No lo necesitamos para nada, con todos los respetos, y otros Estados tampoco", ha indicado Fernández Díaz a su llegada a una reunión de ministros de Interior de la UE en Ámsterdam, en donde los Veintiocho exponen por primera vez su posición sobre la propuesta.
La Comisión Europea plantea crear un cuerpo europeo para el control de las fronteras exteriores de la Unión Europea, capaz de movilizar a 1.500 efectivos de manera urgente y con la posibilidad de intervenir en la frontera de un Estado miembro en dificultades, incluso sin el consentimiento de sus autoridades.
Los líderes de la Unión Europea se comprometieron a fijar una posición al respecto antes de que concluya el próximo mes de junio, pero Fernández Díaz considera prematuro este calendario. "(La propuesta) debe ser estudiada con mucho cuidado y no podemos ir con prisas", ha dicho al respecto.
Aunque la reunión de Ámsterdam es la primera ocasión en la que los Veintiocho defienden formalmente sus posiciones sobre este cuerpo, fuentes europeas han indicado a Europa Press que en los debates preparatorios Grecia y España mostraron su rechazo al principio de "responsabilidad compartida" que implica este proyecto.
El ministro Fernández Díaz ha confirmado sus "reservas" en declaraciones a la prensa y ha pedido ser "especialmente cuidadoso" con esa idea, ya que afecta a la gestión de las fronteras de cada Estado miembro, es decir, a su soberanía nacional.
"Desde luego, no vamos a dar un cheque en blanco, en absoluto, a la creación de se cuerpo", ha insistido el titular español, tras recalcar que se trata de una cuestión "tan innovadora, tan sensible y tan delicada" que debe ser estudiada "con cuidado".
El principal problema para España se refiere a la "responsabilidad compartida" que plantea "de manera general" la creación de un cuerpo europeo, aunque sí ve con buenos ojos ese principio si se aplica en el plano "operativo". "Todo el mundo entiende que para desplegar guardias fronterizos europeos en las fronteras de un Estado, evidentemente, debe hacerse con las autoridades de ese Estado ( * ) y con la autorización de ese Estado", ha explicado.
Bruselas defiende la necesidad de contar con una fuerza europea para controlar las fronteras, como parte del refuerzo necesario de la seguridad en las puertas de entrada a la Unión Europea por la llegada masiva de demandantes de asilo y el incremento de la amenaza terrorista.
Las dificultades de Grecia para controlar y registrar la llegada a su territorio de miles de inmigrantes, que tratan de seguir su camino hacia otros Estados miembros, ha alertado al resto de países europeos, llegando incluso a plantear la posibilidad de suspender de manera temporal el espacio de libre circulación Schengen en Grecia.
Preguntado por este extremo, Fernández Díaz ha dicho que no se atreve a dar una opinión" sobre la posibilidad de dejar temporalmente a Grecia de Schengen, pero ha advertido de que, a su juicio, no sería la "solución".
"Yo en principio no soy partidario de aislar países, sí de ayudar a países. Establecer medidas extraordinarias de ayuda, de solidaridad. No creo que aislar sea la solución", ha resumido el ministro, que también ha puesto en duda que sea una medida viable en la práctica.
Fernández Díaz ha recordado que "Grecia tiene 400 islas" y que actuar sobre todas ellas para cerrar Schengen "es un problema que se puede resolver sobre el papel" pero "en la realidad no". "Me parece que, sencillamente, además de no ser una solución, no es posible".