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Fiscal mantiene su petición de 15 años de cárcel para un acusado de violar y robar a una prostituta

La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Granada ha acogido este viernes el juicio contra un joven acusado de violar, robar y dejar encerrada en su propia casa a una prostituta que ya había contratado con anterioridad, y para el que la Fiscalía ha mantenido su petición de 15 años y medio de cárcel.
Al procesado, Rubén R.L.M., sin antecedentes, se le atribuyen los delitos de agresión sexual en su modalidad de violación, robo con intimidación y un delito contra la libertad o de detención ilegal, por unos hechos que se remontan a mayo de 2013.
Sin embargo, él ha negado que hubiera agresión alguna, y ha indicado que ambos mantuvieron relaciones consentidas, por las que sin embargo no pagó porque, según ha asegurado, tenía una amistad con la prostituta, a la que conocía desde hacía un mes. Según ha admitido, sí se llevó de su casa sin embargo una televisión que era suya en un momento de "ofuscación", porque estuvo pensando que la joven, que consumía cocaína, no iba a cambiar nunca.
Por su parte, la supuesta víctima ha negado que tuviera ninguna otra relación con el inculpado salvo la de cliente, y ha indicado que mantuvieron relaciones sexuales por la noche pero que, a la mañana siguiente, cuando él le dijo que se iba a por dinero, éste volvió con whisky y cocaína.
Entonces, la mujer le reclamó que, si quería sexo, tendría que pagar por él, con lo que, según ha indicado, el joven se enfadó y empezó a ponerse "agresivo". Así, la agredió para obligarla a mantener relaciones y la mantuvo encerrada en la habitación, y cuando el joven se fue, ella pudo salir por fin. Según ha sostenido, temió por su vida mientras estuvo en el dormitorio que, según han declarado los policías del Grupo de Atracos que se encargaron de la investigación del caso, no presentaba signos de violencia.
Según la acusación de la Fiscalía, el inculpado, que había contratado sin ninguna incidencia los servicios de la prostituta el día anterior en el domicilio habitual de la mujer, en Granada capital, volvió al día siguiente, el 22 de mayo del pasado año, sobre las 10,35 horas en actitud "en extremo violenta y con ademanes y gestos agresivos" y le exigió la prestación de nuevos servicios pero esta vez sin pagar nada a cambio.
Ante las primeras negativas de la mujer, de 27 años, el inculpado comenzó entonces a vociferar "soy un hombre peligroso, tengo una banda con la que vendo droga, en mi casa tengo una pistola y te voy a quitar la vida", y después inmovilizó a la víctima llevándola "atemorizada" hasta el domicilio de la vivienda.
Allí, "movido por las lúbricas pretensiones que anunció", la violó mientras le apretaba fuertemente de las muñecas y le tiraba también de su cabellera, impidiéndole de esa manera que demandase auxilio, mientras le gritaba, según el fiscal, "tómate unas rayas, cerda de mierda".
Después, la obligó a practicarle sexo oral y, a continuación, con la intención de "lucrarse" le exigió 2.500 euros, pero sólo pudo apoderarse de los únicos 500 euros que la mujer tenía, además de un ordenador portátil, un teléfono móvil, una televisión y una cámara fotográfica.
Antes de abandonar la vivienda con todos esos artículos, llevado "de la única pretensión de privar de toda libertad de movimientos o deambulatoria a su víctima e impedir que le fuese prestado cualquier socorro, cerró tras de sí y con llave la puerta del dormitorio en cuyo interior quedó aislada la joven por espacio de más de dos horas.