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La Fiscalía de la Audiencia Nacional descarta que la caída del avión de Malí fuera un acto de terrorismo

Las primeras pesquisas avalan la hipótesis de que el aparato, en el que viajaban seis españoles, se desplomó por accidente
La Fiscalía de la Audiencia Nacional descarta que el accidente del avión de la compañía Swiftair que se estrelló el pasado 25 de julio en el norte de Malí causando la muerte de 118 personas, seis de ellas españolas, estuviera provocado por un acto de terrorismo, informaron fuentes del Ministerio Público.
El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6, Eloy Velasco, mantiene abiertas unas diligencias previas para esclarecer si estos hechos podrían constituir un delito de terrorismo aunque las primeras pesquisas descartan esta posibilidad y avalan la hipótesis de que se trató de un accidente.
Las fuentes fiscales consultadas apuntan que en el transcurso del procedimiento, que se desarrollará a partir de los trabajos que están realizando los investigadores franceses, tendrá que dirimirse si la compañía pudo cometer alguna negligencia que pudiera constituir un delito contra la seguridad de la navegación aérea.
MAL FUNCIONAMIENTO DE UNA CAJA NEGRA
Los investigadores franceses barajan la posibilidad de que una de las dos cajas negras del vuelo siniestrado, el AH5017 de Air Algérie, funcionase mal antes del impacto, ya que no han podido acceder a los registros de conversaciones.
El director de la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA) de Francia, Rémi Jouty, explicó el pasado jueves en rueda de prensa que la banda magnética incluida en una de las grabadoras se encuentra tan dañada que los registros contenidos en ella "no son aprovechables".
El avión volaba a 740 kilómetros por hora cuando cayó de forma brusca contra el suelo. Entre los fallecidos se encontraban 51 ciudadanos de nacionalidad francesa y seis españoles: el piloto Agustín Comerón, la primera oficial Isabel Gost y los tripulantes de cabina Rafael Gasanaliev, Miguel Ángel Rueda, Raúl Montero y Federico Cárdenas.