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Francisco Franco, menos presente en Burgos

A partir de ahora, la dictadura franquista estará menos visible en Burgos. La ciudad en la que se firmó el parte que dio la victoria al Bando Nacional acaba de presenciar cómo el Ministerio de Defensa ha retirado dos placas franquistas instaladas desde hace décadas en el Palacio de la Capitanía burgalés. Una de las placas aludía a que Franco recibió en 1936 en este palacio los poderes que le entregó el general Cabanellas y la otra era un homenaje al general Emilio Mola, que dirigió la campaña de Vizcaya durante la guerra civil.
En el lugar de estas, las nuevas placas hacen referencia a la historia del edificio: el proyecto de su construcción y su evolución hasta convertirse, en 2006, en la sede de la Comandancia Militar de Burgos.
Esta actuación no es un hecho aislado. Según informa el periódico digital El Plural, el Ministerio de Defensa tiene planeado retirar hasta 400 vestigios franquistas de los edificios oficiales relacionados con esta cartera antes de final del presente mes de enero.
Para ello, el ministerio dirigido por Carme Chacón está siendo asesorado por un Comité de Sabios perteneciente al Ministerio de Cultura, para asegurarse de que estos símbolos no representen Bienes de Interés Cultural (BIC). No obstante, la decisión del comité no sería vinculante y Defensa podría proceder a la retirada de todos ellos. No obstante, estos casos serían muy minoritarios dentro del conjunto de actuaciones. La Ley de Memoria histórica va cumpliendo años y los edificios oficiales del Estado comienzan a registrarlo.