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Las Fuerzas Armadas aumentan la periodicidad de sus maniobras conjuntas para proteger el espacio aéreo español

El espacio aéreo español es vigilado por las Fuerzas Armadas las 24 horas del día, los siete días de la semana, los 365 días del año. Una supervisión permanente de los cielos que, para que se lleve a cabo de forma eficaz, requiere de una exigente preparación de los medios disponibles. Con este objetivo, los Ejércitos de Tierra, del Aire y la Armada realizan una serie de maniobras conjuntas que van a ser cada vez más periódicas por mandato directo del jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD).
Ejemplo de esta integración de los Ejércitos para proteger el espacio aéreo español es la Operación de Defensa Aérea 'Eagle Eye', un ejercicio en la costa del suroeste peninsular que ha dirigido esta semana el Mando de Defensa y Operaciones Aéreas (MDOA) y en el que han participado más de 2.000 efectivos.
Además, se han empleado seis aviones de combate Eurofighter del Ala 11, con base en Morón de la Frontera, la Unidad de Defensa Antiaérea (UDAA) del Mando de Artillería Antiaérea del Ejército de Tierra, y la fragata de la Armada 'Blas de Lezo'.
Misiones como la de la Policía Aérea del Báltico, en la que cuatro Eurofighter españoles han estado desplegados los cuatro primeros meses de este año, demuestran la capacidad de España de ayudar, a petición de la OTAN, a proteger el espacio aéreo de otros países. Sin embargo, no hay que olvidar que las Fuerzas Armadas realizan esta misión de protección en su propio país todos los días del año y las 24 horas.
ENTRE TRES Y CUATRO VECES AL AÑO
Ejercicios como el 'Eagle Eye' de integración de medios de los Ejércitos de cara a disponer de una defensa eficaz del espacio aéreo español se llevan haciendo desde 2013 y se organizan entre tres y cuatro veces al año, cada vez en una zona geográfica distinta.
En el 'Eagle Eye', los aviones Eurofighter han vigilado el espacio aéreo delimitado en las maniobras, han repostado en pleno vuelo y han simulado un ataque a la fragata 'Blas de Lezo'. Toda la dotación del buque, casi 200 hombres y mujeres, se han preparado para este ataque y han entrenado la respuesta que darían ante un enemigo que actuara así.
Para ello, la 'Blas de Lezo', una fragata del tipo F-100 y uno de los barcos más versátiles de la Armada, está dotada con el radar multifunción Spy-3D, que está integrado en el sistema de combate y tiene un alcance de 256 millas náuticas (más de 474 kilómetros).
"Con el radar Spy, que es la estrella de los sensores de este barco, podemos controlar un área de 256 millas náuticas. De forma gráfica, si estuviéramos a la altura de Cádiz podríamos detectar una traza a la altura de Toledo y a la altura de Sevilla la tendríamos enfrentada y derribada en su caso", explica el comandante del buque, el capitán de fragata Juan María Ibáñez.
DEFENSA CON MISILES Y CAÑÓN
Para responder a un ataque de aviones de combate como el que los Eurofighter y la fragata han entrenado esta semana en aguas del golfo de Cádiz, la 'Blas de Lezo' tendría capacidad de defenderse con misiles y, en caso de que éstos no funcionaran, emplear el cañón.
La última parte de la defensa aérea entrenada en el ejercicio 'Eagle Eye' es el despliegue de una Unidad de Defensa Antiaérea del Mando de Artillería Antiaérea del Ejército de Tierra, que complementa a los medios aéreo y marítimo con el sistema de misiles Hawk y radares de detección, seguimiento y tiro para interceptar cualquier amenaza que provenga desde el aire.
Para el Mando Aéreo de Combate, ejercicios como el 'Eagle Eye' son un ejemplo de lo que las Fuerzas Armadas deben ser y cómo deben actuar: todos los Ejércitos (Tierra, Aire y Armada) operando conjuntamente frente a una misma amenaza que provenga desde el aire.