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Gadafi llega a Roma para enterrar el pasado colonial envuelto en la polémica

Gaddafi se presenta ante Berlusconi con una foto de un héroe anticolonial en el pecho. Vídeo: Atlastelecinco.es
El líder libio, Muamar al Gadafi, llegó hoy a Roma en su primera visita a Italia, país del que Libia fue colonia, en un viaje que ha generado las críticas de la oposición y de movimientos humanitarios y que supone un nuevo rumbo en las hasta ahora difíciles relaciones entre ambas naciones.
Nada más llegar a Roma, Gadafi afirmó que ha accedido a viajar a Italia porque este país "ha pedido perdón" por la ocupación de Libia entre 1912 y 1943 y "ha roto definitivamente los lazos con el colonialismo y el fascismo".
A pesar de su discurso conciliador, Gadafi dejó varios gestos a su llegada que suscitaron las protestas de la oposición italiana, como la fotografía en blanco y negro que lucía en el pecho en la que estaba retratado el héroe de la resistencia anticolonialista Omar al-Mukhtar, condenado a muerte en 1931 por orden de Mussolini.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, aquejado de una contractura en el cuello, acudió al aeropuerto militar de Ciampino a recibir a Gadafi, a pesar de que en principio no estaba previsto.
Berlusconi afirmó en el aeropuerto que, con la visita de Gadafi, se cierra "un doloroso capítulo de las relaciones" entre Italia y Libia.
El líder libio, quien llegó a Roma acompañado del anciano hijo del héroe de la foto que llevaba en el pecho, aseguró que su país no mira "el valor material de las indemnizaciones" porque "para lo perpetrado por Italia durante su ocupación colonial contra el pueblo libio" no existe compensación posible.
En agosto del año pasado, ambos países firmaron un acuerdo por el que Italia indemnizará con la financiación de 200 millones de dólares anuales, durante los próximos veinticinco años, para diversos proyectos de infraestructuras y de otra índole.
La polémica por la fotografía que llevaba Gadafi puede arreciar mañana cuando el líder libio se dirija al Senado italiano, un acto que posiblemente levante ampollas, ya que algunos sectores de la izquierda han amenazado con ausentarse de la sala durante su intervención.
Como es habitual en él, Gadafi se ha instalado durante su visita a Italia en una gran jaima levantada en los jardines de Villa Pamphili, cerca del Vaticano.
Entre los temas centrales de la visita estarán la inmigración -asunto en el que Italia y Libia ya han alcanzado varios acuerdos- y la piratería, pues Gadafi anunció un proyecto para intentar acabar con este fenómeno en el Cuerno de África.
En el inicio de su visita, el líder libio se reunió con el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, y con Berlusconi.
Además de acudir al Senado, Gadafi mantendrá mañana un encuentro con los estudiantes de la Universidad de la Sapienza, en Roma.
Diferentes organizaciones estudiantiles ya han anunciado protestas contra el acuerdo firmado entre él y Berlusconi que prevé la repatriación de los inmigrantes que provengan de las costas libias.
En la agenda de Gadafi también hay un acto, el viernes, con cerca de 700 mujeres representantes del mundo empresarial, político y cultural italiano, al que asistirá la ministra de Igualdad de Oportunidades, Mara Carfagna.
Según la prensa italiana, Gadafi se reunirá el sábado con 6.000 judíos que fueron expulsados de Libia en 1967, durante las persecuciones que se iniciaron tras la guerra que enfrentó a Israel con Egipto, Siria y Jordania.
El diario "La Repubblica" señaló que ese eventual encuentro ha generado disgusto entre la comunidad judía, ya que ha sido fijado para un sábado, día en que se celebra el "Shabat", la jornada de descanso en el judaísmo.