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Gallardón ve suficiente su reforma del Código Penal frente a los símbolos nazis y los ataques ultra a comunidades

CiU pide que sea agravante el origen territorial de la víctima y que se castiguen más los ataques a personas sin hogar
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha explicado que la reforma del Código Penal ya recoge sanción para los actos de incitación al odio, discriminación o violencia que se cometan por razón de origen territorial y ha rechazado que la lengua o "la nación a la que sentimentalmente" una persona "pertenece" sea objeto de "confrontación" o "exclusión".
En respuesta a una interpelación planteada en el Pleno del Congreso de los Diputados por el parlamentario de CiU Jordi Xuclá, Gallardón ha abogado por "sentar las bases" para que "nunca ni la raza, ni el sexo, ni la orientación sexual, ni la lengua que se habla, ni la nación a la que sentimentalmente se pertenece pueda ser objeto de una confrontación o de una exclusión".
El diputado catalán ha considerando "absolutamente insuficiente" e "incompleta" la sanción a la utilización de símbolos nazis incorporada al proyecto de ley del Código Penal, aprobado el pasado viernes en el Consejo de Ministros. Además, ha conminado a introducir en el catálogo de agravantes de penas una referencia a los actos cometidos por razón de origen territorial o contra personas 'sin hogar' por el mero hecho de serlo.
Al ser preguntado sobre esta cuestión tras su salida del hemiciclo, el ministro ha explicado que no haría falta incorporar una mención expresa al origen territorial puesto que ya quedan incluidos todos los ataques producidos contra un grupo.
Así, el nuevo redactado modifica el artículo 510 y castiga a "quienes fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, hostilidad, discriminación o violencia contra un grupo, una parte del mismo o contra una persona determinada por razón de su pertenencia a aquél, por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, enfermedad o discapacidad".
GALLARDÓN TAMBIÉN HA SUFRIDO ATAQUES DE EXTREMA DERECHA
En la sesión plenaria, el ministro se ha comprometido a tramitar "pausadamente" este proyecto de ley y ha destacado que no es necesario incluir una referencia concreta a la negación, enaltecimiento o trivialización del nazismo o estalinismo porque ya expresa un "rechazo radical" a cualquier tipo de genocidio.
"El estalinismo no ha tenido el reproche académico ni histórico del nazismo, pero se están demostrando las responsabilidades de exterminio con gitanos y judíos, como los nazis hacían contar otra etnia que se distanciaba de su perverso y estúpido concepto, a partes iguales, de superhombre", ha añadido.
En la tribuna, Gallardón ha aprovechado para mostrar la "absoluta condena" del Gobierno a los ataques de la librería Blanquerna de Madrid, sede cultural de la Generalitat, y ha remarcado que a lo largo de su vida política ha sido objeto del "ataque de todo tipo de grupos violentos" de "extrema derecha". Dicho esto, ha enfatizado que el derecho penal español será el "más avanzado" de la Unión Europea en la lucha contra el racismo y la xenofobia.
Poco antes, el diputado de CiU Jordi Xuclá ha advertido de que España tiene una "falta de rigor" ante recientes actos en los que se comparaba a un "presidente democráticamente elegido" como el catalán, Artur Mas, con el régimen nazi. Ha revelado que existen más de 10.000 personas ultras, que ha habido más de 80 personas fallecidas por sus ataques desde 1992 y que hay 1.500 sitios web xenofobos, según datos del Ministerio del Interior.
A este respecto, el ministro ha respondido que la propuesta penal sancionará la distribución de materiales idóneos para fomentar el odio y agravará las penas cuando se haga a través de Internet, además de incorporar medidas para la destrucción de dichos archivos o su retirada de la red.