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Un juzgado de Girona investiga la muerte de un detenido en los calabozos de la Policía Municipal

La grabación muestra como el hombre intentó ahorcarse con su propia camisa
Un juzgado de Girona está investigando la muerte de un detenido, de nacionalidad argentina, que intentó suicidarse en los calabozos de la Policía Municipal de Girona el pasado 11 de julio y que murió tres días después, a causa de las lesiones que se provocó, en el Hospital Josep Trueta.
El hombre, de 41 años, fue detenido de madrugada cuando intentaba robar en el interior de un vehículo junto con otro compañero, y una vez arrestado se le retuvo en los calabozos, "la detención fue pacífica y no opuso resistencia en ningún momento", han expuesto fuentes policiales.
Los calabozos de la Policía Municipal de Girona hace años que disponen de cámaras de vigilancia y por lo que pudo grabarse todo lo que hacía el detenido esa noche: "primero entró, se tumbó e intentó dormir. Se ve como la luz le molesta y se quita la camisa para taparse la cara, se levanta, vuelve a estirarse, y en un momento se dirige hacia los barrotes, se hace un nudo con las mangas en el cuello y se cuelga de rodillas, ya que si hubiera estirado las piernas, toca el suelo perfectamente", han descrito las mismas fuentes.
Acto seguido, las imágenes muestran como entran agentes de la policía e intentan reanimarlo haciéndole el boca a boca, hasta que llega el servicio médico y consiguen estabilizarlo; después es trasladado al Josep Trueta, dónde murió el 14 de julio.
El hombre, que era la primera vez que era detenido por en Girona, constaba como un "delincuente habitual", con un periplo de detenciones en Barcelona y en la comarca del Maresme.
Cuando ocurre algo así en los calabozos, la policía tiene la obligación de comunicar lo sucedido al Juzgado de guardia que abre diligencias y por esta razón, desde el mismo día de los hechos, el juez dispone de la grabación que hicieron las cámaras de videovigilancia.
LA FAMILIA CREE QUE LA POLICÍA LE APALIZÓ
La familia del fallecido no se enteró de lo ocurrido hasta el 28 de julio y ha denunciado que Juan Carlos T., murió a causa de una paliza que le propinaron los agentes después de detenerlo, según han informado en un comunicado: "Fue golpeado salvajemente".
Por ello, han pedido al Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina que esclarezca lo sucedido por "la serie de irregularidades en el proceso de detención y posterior fallecimiento, la falta de comunicación por parte de las autoridades de los hechos y la declaración de un compañero del fallecido, quien afirma que el muerto sufrió tortura en dependencias policiales".