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El Gobierno de Navarra reduce sus fundaciones de 12 a 4 y adelgaza estructura con siete altos cargos menos

El Gobierno de Navarra ha acordado en su sesión de este miércoles nuevos pasos en la reestructuración de la Administración Pública Foral para reducir su tamaño y coste para los ciudadanos. El Ejecutivo ha aprobado la reducción de las fundaciones que dependen del Gobierno de 12 a 4, además de la extinción de tres gerentes de sociedades públicas y cuatro de fundaciones. Con estas medidas, el Ejecutivo foral prevé un ahorro de 1,16 millones de euros anuales.
El objetivo de esta nueva reestructuración es el de continuar con el proceso de adelgazamiento de estructuras, para hacer la Administración menos gravosa al ciudadano y más eficiente. Todas las funciones que venían desempeñándose por las estructuras que ahora se suprimen se realizarán con medios propios, por funcionarios de los distintos departamentos del Gobierno de Navarra, de manera que se mantengan las prestaciones que ahora se realizan por terceros pero a un coste muy inferior.
La reestructuración de las fundaciones dependientes del Gobierno de Navarra supondrá una reducción del 66 por ciento de las estructuras actuales y se abordará en las próximas semanas.
En concreto, las actividades que promueve la Fundación INAAC (Instituto Navarro de las Artes Audiovisuales y la Cinematografía) serán asumidas por la dirección general de Cultura y Baluarte: la dirección de la Filmoteca, el Festival Punto de Vista (que será dirigido por la misma persona que en el INAAC, dado su condición de funcionaria) y las ayudas al cine, que se realizarán en convocatoria pública, serán asumidas por la dirección general de Cultura.
Por su parte, la promoción de Navarra como escenario de rodajes será una labor comercial que liderará el departamento comercial de Baluarte, como en su día ya asumió las labores de Pamplona Convention Bureau.
Además, los objetivos de la Fundación CRANA (Centro de Recursos Ambientales de Navarra) serán dirigidos por el departamento de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, que se hará cargo de las actividades para la promoción de la sostenibilidad, el voluntariado ambiental, la movilidad, etc. La supresión de esta fundación se acometerá de forma progresiva hasta que culminen los proyectos europeos que está desarrollando.
Por otro lado, las actividades desarrolladas por la Fundación para la formación en energías renovables (FFER) serán realizadas por el Centro Nacional de Formación Profesional Ocupacional de Energías Renovables (CENÍFER), por el Servicio Navarro de Empleo y la Dirección General de Industria, Energía e Innovación.
La Fundación Navarra para la Excelencia, dedicada a la promoción de la excelencia y la calidad en la gestión, perderá su estatus público y el Gobierno dará paso a que la iniciativa privada pueda promover y financiar su actividad.
Asimismo, tras más de una década de actividad, el Gobierno promoverá la extinción de la Fundación Itoiz-Canal de Navarra. Desde su constitución en el año 2003, esta fundación ha realizado o apoyado más de 200 proyectos y ha gestionado alrededor de 8 millones de euros entre los años 2003 y 2011. El Gobierno ha explicado que desde 2012 no tiene actividad, debido fundamentalmente a la paralización impuesta desde los opositores al embalse, que dirigen tres de las cuatro entidades locales que conforman el patronato, junto al Gobierno de Navarra y a la Confederación Hidrográfica del Ebro.
De la misma manera, el Ejecutivo navarro suprimirá las fundaciones Yesa y Valle de Erro-Roncesvalles. Se trata de dos entidades constituidas para el impulso de la actividad en la zona y la protección del medio ambiente, pero que no han llegado a tener actividad.
Finalmente, las actividades de fomento y divulgación realizadas por la Fundación para la Conservación del Patrimonio Histórico serán realizadas por la dirección general de Cultura, que en la actualidad ya realiza esta dirección técnica de la fundación. En este caso, la supresión se realizará de forma escalonada dado que todavía tiene fondos por ejecutar.
COSTE DE 1,7 MILLONES ANUALES
Estas ocho fundaciones suman unos costes de alrededor de 1.720.000 euros anuales. Tras la asunción de las actividades que prestan con medios propios del Gobierno, se calcula que se conseguirá un ahorro de 940.000 euros anuales gracias a la reducción de estructura.
El resto de financiación corresponde a las cuantías de las subvenciones o de las actividades organizadas por las fundaciones, o a proyectos europeos, ya que todos ellos se mantendrán y serán desempeñados directamente por los departamentos del Gobierno.
A la cifra de ahorro hay que sumar además el retorno de las aportaciones que en su caso puso el Gobierno como dotación fundacional, así como el de los bienes patrimoniales que varias de las fundaciones estaban gestionando y que suponen algo más de 1,2 millones de euros.
De esta manera, el Gobierno de Navarra mantendrá únicamente cuatro fundaciones dependientes del Ejecutivo: la Fundación para la tutela de las personas adultas, cuya labor debe ser desempeñada a través de esta figura por mandato legal; la Fundación Miguel Servet, que atrae cerca del doble de recursos que los aportados por el Gobierno foral; la Fundación Baluarte, que no tiene estructura y es sostenida en un 66 por ciento por el patrocinio y mecenazgo privado; y la Fundación Jorge Oteiza, que seguirá con su labor de conservación y difusión del legado de Oteiza, legado a Navarra en 1992.