Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Gobierno reactivará en noviembre sus proyectos anticorrupción en el Congreso para aprobar medidas con o sin acuerdo

El Gobierno va a reactivar en noviembre los dos proyectos de ley con medidas anticorrupción y de regeneración democrática que envió al Congreso el pasado mes de marzo con la intención de que antes de que finalice el año se remitan al Senado y queden definitivamente aprobados en el primer trimestre de 2015, haya o no acuerdo con los demás grupos parlamentarios.
De esta forma se cumpliría el calendario que el Gobierno se fijó a la vuelta del verano, cuando se reunió por separado con todos los grupos parlamentarios para buscar consensos en esta materia y conocer las aportaciones de la oposición.
Después de esos contactos multilaterales, el Gobierno se centró en buscar acuerdos con el PSOE pero, tras el estallido de la 'Operación Púnica' y la imputación del exsecretario general del PP Ángel Acebes en 'los papeles de Bárcenas', el primer partido de la oposición ha decidido no suscribir ningún acuerdo concreto en esta materia con los 'populares', más allá de las enmiendas que el partido que sustenta al Gobierno pudiera aceptar durante la tramitación parlamentaria.
El PSOE y el resto de la oposición han exigido que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, comparezca en un Pleno monográfico en el Congreso para responder por los casos corrupción, una petición que la Junta de Portavoces del Congreso discutirá este jueves.
MEJOR DEBATIR SOBRE MEDIDAS CONCRETAS
Sin embargo, desde el PP ya adelantan su rechazo a convocar una sesión plenaria sólo para discutir sin que al final se apruebe ninguna medida y ven preferible que el asunto de la corrupción se analice en el Pleno cuando llegue el momento de debatir las enmiendas de totalidad a los dos proyectos de ley que entraron en la Cámara hace siete meses.
Se trata del proyecto de Ley Orgánica de control de la actividad económico-financiera de los Partidos Políticos (que modifica la ley financiación de los Partidos Políticos, la Ley de Partidos y la del Tribunal de Cuentas) y el proyecto de Ley reguladora del ejercicio del alto cargo de la Administración General del Estado.
Y, paralelamente, el Congreso tiene pendiente de aprobar la reforma del Código Penal que presentó Alberto Ruiz-Gallardón y que ya pasó el debate de totalidad. Su tramitación, que el nuevo ministro, Rafael Catalá, se ha comprometido a reimpulsar. Algunas de las medidas de regeneración tienen cabida en esea reforma.
El Consejo de Ministros aprobó los dos proyectos de regeneración a finales del pasado mes de febrero, llegaron a la Cámara en marzo y en abril tuvo lugar una ronda de comparecencias de expertos ante la Comisión Constitucional para pronunciarse sobre los mismos. El proceso de renovación en la cúpula del PSOE y la abdicación del Rey provocaron que las negociaciones sobre estas medidas no se retomaran hasta septiembre.
EL DIÁLOGO SE HARÁ VÍA ENMIENDAS
Y ahora, tras el desmarque del PSOE, que va a registrar sus propias propuestas anticorrupción en el Congreso para forzar un debate, los 'populares' están decididos a reactivar la tramitación de ambos proyectos de ley y a cumplir el calendario previsto.
Así, calculan que en dos o tres semanas pondrán fin al plazo para la presentación de enmiendas, con lo que el debate de totalidad en el Pleno podría tener lugar a finales de noviembre o principios de diciembre. Después se presentarían las enmiendas parciales, que tendrían que ser discutidas primero en ponencia y después en comisión antes de la remisión de los textos al Senado.
El propio Mariano Rajoy ha vuelto a tender la mano a los grupos de la oposición para llegar a acuerdos en esta materia y ha recalcado que su voluntad de intentarlo es "absoluta". Eso sí, ha avisado que este asunto no puede demorarse 'sine die' porque "algo hay que hacer" contra los corruptos.