Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Gobierno valenciano: "No habrá paz para los corruptos pero tampoco para aquellos que miraban hacia otro lado"

El conseller valenciano de Educación, Investigación, Cultura y Deporte, Vicent Marzà, ha asegurado este miércoles que "no habrá paz para los corruptos, pero tampoco para aquellos que miraban hacia otro lado mientras a los valencianos les robaban a la cara".
Así se ha pronunciado Marzá en las Corts ante la pregunta de la diputada del PP Beatriz Gascó, que se ha interesado en saber si piensa mantener a Josepa Sònia Pérez como jefa de servicio de idiomas y programas europeos. Ha recalcado que esta es "compañera de partido" del conseller y, además, en 2008 fue condenada por un juzgado por haber defraudado en el suministro de agua potable dentro de su comunidad de vecinos.
El conseller ha recalcado que Ortega "reúne todos los requisitos legales como funcionaria que es" para ocupar este puesto, que según ha destacado "no es un cargo político o a dedo", sino que se trata de "una funcionaria haciendo su trabajo".
"Yo entiendo que con la que les está cayendo lo único que pueden hacer es hacer pensar que todo el mundo es igual para así redimir sus actos", ha apuntado Marzà, que ha pedido a los 'populares' que dejen de "confundir a la gente" y no equiparen cuestiones que no tienen "nada que ver".
En este sentido, ha explicado que los hechos a los que se ha referido Gascó tuvieron lugar en 2008 y "en ningún momento esta persona ha sido inhabilitada y apartada de la función pública". Asimismo, ha agregado: "No tenemos nada que esconder, no nos escondemos en un piso de Valencia detrás de una cortina ni en una televisión de plasma para no dar explicaciones". Ha admitido que Ortega "cometió un error" y cuando la empresa se lo comunicó pidió subsanar el error y finalmente acabó pagando una multa.
Gascó, por su parte, ha criticado que al conseller "le gusta muchísimo dar lecciones de ética" pero no predicar con el ejemplo, ya que "con una mano está elaborando un código de buenas prácticas" y con la otra "se carga a una jefa de servicio con un currículum brillante" para sustituirla por una funcionaria "compañera de partido", que tiene también un expediente municipal abierto, ha remarcado, "por pedir la licencia para construir un almacén agrícola en suelo rústico pero en vez de eso construirse un chalet".