Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La "expropiación alimentaria", ¿protesta o vandalismo?

El parlamentario de IULV-CA por Sevilla y alcalde de Marinaleda (Sevilla), Juan Manuel Sánchez Gordillo, ha asegurado que "la expropiación alimentaria" en dos supermercados en la que participó este martes junto a miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), -donde cargaron carros con alimentos y artículos de primera necesidad para entregarlos a bancos de alimentos de la zona-, fue una acción "necesaria" y que probablemente volverá a repetirse. En su defensa ha salido el diputado de IU, Gaspar Llamazares, que ha dicho que el Código Penal "justifica" este tipo de acciones "en situaciones dramáticas". Por el contrario, el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, considera estos hechos una "barbaridad".

Sánchez Gordillo considera "más deleznable" que las acciones en los supermercados el caso de los expedientes de regulación de empleo (ERE) y el acuerdo alcanzado entre PP y PSOE sobre la reforma de la Constitución. Con estas palabras el diputado de IU y alcalde de Marinaleda ha respondido a las críticas vertidas por José Antonio Griñán en Twitter.
El presidente de la Junta de Andalucía considera el asalto a las tiendas "una barbaridad".
La "ley de la selva"
La portavoz de Unión Progresista de Fiscales, María Moretó, ha dicho que la actuación de Gordillo puede ser un delito, “aunque el fin pueda ser bueno, las vías no son las adecuadas", ha señalado.
Asimismo, ha recalcado que "si todo el mundo hiciera lo mismo", podría suponer "el fin de la convivencia pacífica", es decir, "la Ley de la Selva". Hacer lo que ha hecho Sánchez Gordillo es "demagogia", ha opinado.
Además, la portavoz ha explicado que el "hurto famélico", aquel que lleva a cabo directamente la persona que "tiene hambre", por ejemplo "el llevarse unas galletas", se puede absolver, sin embargo, "este señor no es el que pasa hambre".
El alcalde de Marinaleda, que no cree que haya represalias por parte de IULV-CA, "sino más bien lo contrario", ha insistido en que se trataba de una medida "necesaria" para dar "un toque de atención" a lo que realmente está pasando en Andalucía, "donde el 35 por ciento de las familias de las grandes ciudades está por debajo del umbral de la pobreza, hay un millón doscientos cincuenta mil parados, tres millones de pobres y más de 200.000 familias con todos sus miembros parados y sin cobrar ningún tipo de percepción".
"Alguien tiene que hacer algo para que haya familias que puedan comer todos los días", ha sentenciado al asegurar que estas acciones se volverán a repetir.
De momento Sanchez Gordillo ha recibido el apoyo de Gaspar LLamazares, que ha manifestado que el Código Penal "justifica" este tipo de acciones "en situaciones dramáticas".
El diputado de IU defiende que fue un acto "simbólico" que se hizo "a las claras, con la cara al descubierto y no en beneficio propio", sino para personas que tienen dificultades económicas.
Al ser preguntado por si él haría lo mismo que Sánchez Gordillo ha manifestado que no lo sabía y que todo "depende de la situación". También ha precisado que en la decisión de llevar a cabo esta acción no partió de IU, sino del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), que la reacción que ha generado es, a su entender, "exagerada" y que serán los tribunales quienes decidan o no si ha sido un acto "afortunado o desafortunado".
Productos de primera necesidad para los bancos de alimentos
Sánchez Gordillo ha dicho que los alimentos que se sustrajeron de los supermercados tienen "muy poco coste" y que se han repartido a bancos de alimentos, unas organizaciones, que, según ha explicado, atraviesan una situación "muy complicada" porque los ayuntamientos y la Cruz Roja ya no puede mandarles alimentos "porque se les han agotado". "El Estado tiene que intervenir para que la gente coma todos los días", ha añadido.
Tras defender la necesidad de que en España se apruebe un ley de Renta Básica para que las familias sin recursos cobren "al menos 500 o 600 euros al mes", el líder nacional del CUT-BAI ha considerado que el Estado no tendría que permitir que haya familias que se han quedado sin empleo y vivienda. Además, se ha mostrado convencido de que las familias van a empezar a movilizarse porque "si sus hijos pasan hambre, pueden hacer cualquier cosa".
"El polvorín de la desigualdad está encendido y alguien le puede meter mecha, en cualquier momento, por cualquier circunstancia", ha afirmado Sánchez Gordillo, quien ha insistido en que acciones de este tipo, incluyendo ocupaciones de bancos y tierras, seguirán realizándose por parte del SAT, "para llamar la atención sobre que hace falta que la crisis no la paguen siempre los mismos".