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El Govern cesa al director de Policía, pero la oposición pide la dimisión de Saura

El hasta ahora director de la Policía catalana, Rafael Olmos. EFE/Archivotelecinco.es
El conseller de Interior, Joan Saura, ha destituido hoy al director de la Policía, Rafael Olmos, por las cargas desproporcionadas contra alumnos anti-Bolonia y ha situado al secretario de Seguridad, Joan Delort, al frente de los Mossos, lo que no ha bastado a la oposición, que ha pedido su dimisión.
En una comparecencia en el Parlament, Saura ha justificado la destitución de Olmos, aprobada hoy por el gobierno catalán, porque no se eligió correctamente el día para desalojar a los alumnos encerrados en la UB -el miércoles 18 de marzo- y porque luego los agentes "en algunos momentos no se ajustaron al principio de proporcionalidad en el uso de la fuerza" a la hora de cargar.
En concreto, Saura se ha referido a las cargas que hicieron los agentes antidisturbios en la calle Jaume I y en la Plaça de l'Àngel, en la que resultaron heridos varios peatones y periodistas.
Sobre el día elegido para el desalojo, Saura ha admitido que existen "dudas razonables" sobre su conveniencia, ya que al tratarse de un día laborable -y además previo a una jornada de protestas sobre la enseñanza-, facilitó que se produjera una "escalada de la violencia".
Saura también ha admitido que la actuación policial se rigió con "criterios homogéneos" cuando se trataba de una "manifestación heterogénea", de forma que no se aplicaron procedimientos "selectivos" contra una "minoría violenta" que formaba parte de la manifestación.
Una vez confirmado que cesaba Olmos, Saura ha anunciado que será el hasta ahora secretario de Seguridad, Joan Delort, quien asuma directamente la función de la dirección de la Policía, con el objetivo de avanzar en la aplicación de un nuevo modelo policial.
En este sentido, ha asegurado que su compromiso "personal" como conseller es dar un impulso cualitativo a los Mossos para que la policía catalana pueda alcanzar la "excelencia" y sea a la vez un freno a la delincuencia y un motor del progreso social y democrático de Cataluña.
Saura ha insistido en que su empeño es convertir a los Mossos en un "paradigma de exigencia profesional y ética, de proximidad y de complicidad con la ciudadanía", y como prueba de ello ha señalado su decisión de instalar cámaras de vigilancia en los calabozos, lo que ha acabado con las denuncias por torturas.
Además del cese de Olmos y de la decisión de situar a Delort al frente de los Mossos, Saura ha anunciado que estudiará ampliar la plantilla de los antidisturbios y mejorar su protocolo de actuación, así como que se creará una nueva unidad de Interlocución y Mediación en la policía catalana para evitar o minimizar los conflictos de convivencia en el espacio público.
Desde la oposición, el portavoz parlamentario de CiU, Oriol Pujol, ha alertado de que la destitución de Olmos "resuelve en falso la crisis" y, dirigiéndose al conseller, le ha pedido: "Renuncie a las competencias en el ámbito de Interior, apártese del Cuerpo de Mossos d'Esquadra por el bien de la seguridad de los catalanes y para preservar instituciones que tanto nos ha costado alcanzar".
Más duro si cabe ha sido el tono empleado por el presidente del grupo parlamentario del PP, Daniel Sirera, que ha invitado a Saura a hacer "un último servicio al país" si le queda "un mínimo de sentido institucional": "Debería seguir los pasos de Olmos e irse a casa".
Por su parte, el portavoz de Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía (C's), José Domingo, ha emplazado a Saura a pedirle personalmente a Montilla que reestructure el gobierno y le deje sin el departamento del Interior, aunque ello implique que los grupos de la oposición se queden "con menos trabajo".
Saura, que apenas ha respondido a las preguntas directas de la oposición, ha replicado, especialmente a CiU y PP, que ahora exigen su dimisión porque aún no han digerido que ya no gobiernan en Cataluña y ha censurado sobre todo a Oriol Pujol por asegurar que ICV no está legitimada para ocupar la consellería de Interior, lo que considera que "rompe las reglas del juego democrático".
Por su parte, desde el tripartito, PSC e ICV han hecho una cerrada defensa de la gestión de Saura al frente de Interior, mientras que ERC ha eludido apoyar públicamente al conseller y le ha pedido que diera explicaciones y que justificase incluso la destitución del director general, Rafael Olmos.