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Greenpeace pide que el proceso para la reapertura de Garoña se paralice hasta que haya un nuevo Gobierno

Greenpeace ha solicitado a los grupos que conforman el actual Congreso de los Diputados que "soliciten con urgencia" al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que paralice el proceso de renovación del permiso de explotación de la central nuclear de Santa María de Garoña "hasta la conformación del nuevo Gobierno".
El CSN analiza este miércoles varios informes sobre las mejoras exigidas a la empresa propietaria de la planta de Garoña, ubicada en Burgos pero muy próxima a Álava, para su posible reapertura.
Greenpeace ha recordado, a través de un comunicado, que el CSN es "un organismo regulador que rinde cuentas de sus actividades al Congreso y al Senado".
El colectivo ecologista ha afirmado que las nuevas Cortes Generales "están compuestas por una mayoría que no quiere dar nuevas licencias a las viejas centrales". De hecho, ha destacado que 178 de los 350 diputados del Congreso "se comprometieron a cerrar Garoña".
ACUERDO PARLAMENTARIO
Este grupo ha explicado que desde diciembre de 2014, existe un acuerdo parlamentario entre PSOE, Izquierda Plural (IU-ICV-CHA), PNV, ERC, Coalición Canaria-Nueva Canarias, Amaiur, BNG, Geroa Bai y Equo, en el que estas formaciones se comprometían a clausurar la planta atómica burgalesa en cuanto cambiase la mayoría parlamentaria.
La responsable de Campañas de Greenpeace España, María José Caballero, ha lamentado que pese a este acuerdo y a la actual mayoría parlamentaria favorable a la clausura de la planta, "el PP, Iberdrola y Endesa --propietarias de Garoña-- se están frotando las manos".